Columna 5 - Volante tapón

La semana pasada incursionamos en el mundo de los tapones para vinos y nos quedó la dilucidación del entuerto para esta edición. 

Ya vimos las bondades del corcho que desde finales del siglo 17 nos acompaña. Hoy veremos no solo la tapa rosca, sino un par de variantes más que podemos encontrar en el mercado.

Comencemos por la que es a mi gusto “la más peor”. Me refiero al corcho sintético. Hay una gran cantidad de botellas que hoy en día vienen cerradas con corchos de este material. Seguramente impulsados por el parecido que tiene a un corcho real, este tapón gano adeptos durante mucho tiempo y los mantiene al día de hoy.

Quizás la única virtud que le puedo reconocer es que mantiene el ritual de apertura de botella, ese momento del que les hablaba en la primera columna, donde solo uno de los participantes de la reunión es el designado para abrir la botella, toma el sacacorcho y realiza el ritual. Por el resto no le encuentro demasiada utilidad.

En el caso de que al abrir perfores todo el corcho con el tirabuzón, cuando vuelvas a tapar la botella en caso de que haya sobrado algo de vino, por ese agujero se pierde el vino, cosa que no sucede con ninguno de los otros tapones.

No permite la microoxigenación y tampoco asegura la total aislación del aire exterior que impida una rápida oxidación del vino. Malo, aunque muy usado

Como segunda opción, usada en muchos vinos reserva, aparece el aglomerado. Como la palabra lo indica, es un prensado de corcho triturado, con un proceso que incluye algún tipo de pegamento acuoso y presión para darle forma. Es un buen sustituto del corcho original, hecho de una sola pieza.

Si bien no es exactamente la reacción de un corcho natural, una vez usado tiene características similares: se puede volver a tapar la botella con éxito, siempre que se use en sentido opuesto al que se usó, ya que la parte que estaba adentro de la botella queda ensanchada. En la parte que estuvo en contacto con el vino queda la marca del mismo (1 mm aprox queda “invadido” por el líquido) cosa que indica que hay contacto con el exterior y, por lo tanto, microoxigenación, tan importante para los vinos de guarda. Así que le damos el ok.

Por último, pasemos a la nunca bien ponderada tapa rosca. Las primeras tapas de este material registran su aparición allá por 1890. La tapa rosca de la que hablamos es más reciente, se ubica su aparición en 1968.

Como ventajas, mantiene el vino totalmente aislado del exterior, lo cierra al vacío (aunque algunos dicen que hay micro oxigenación, difícil que me convenzan). Una vez abierta la botella, si uno quiere guardar un resto de vino, se vuelve a poner la tapa sin ningún esfuerzo, asegurando mejor que ningún otro método que el contenido no se va a perder. Y para que le gustan las cosas sencillas, no es necesario ningún utensilio más que sus manos para abrir la botella y echarse a los brazos de Baco con toda libertad. Es más fácil que abrir una cerveza.

Esta es una columna que se la juega, así que ahora vamos a opinar a troche y moche para que usted, querido lector, saque sus propias conclusiones

Si usted me da a elegir a mí, elimino el corcho sintético, utilizo la rosca para todos los vinos jóvenes, los de aglomerado para los de “guarda media” digamos y dejaría los de corcho tradicionales para los del gran guarda, y así deberíamos ser todos felices, siempre utilizando mi escaso criterio.

Hay que animarse a ponerle tapa rosca a los vinos tintos jóvenes. La industria reserva esta tapa sobre todo para blancos y rosados, hay miedo a perder ventas por usar esta tapa.

Hoy por hoy tenemos que convivir con los sintéticos y esperar la evolución de la tapa rosca. Lo que les dejo como idea final es que no dejen de comprar un vino porque tenga tapa rosca. Es más, elíjanla antes que un corcho sintético. 

Van a extrañar el descochador pero el vino estará más cuidado, con todas las características intactas

Siempre bebiendo con moderación, SALÚ.

Comentarios

  1. Gracias!!! No estaba tan errado mi sentido común!

    ResponderBorrar
  2. Nunca había prestado atención al tema corchístico. El vudú del que les hablé en la entrada anterior, tiene corcho sintético.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Sí, pero lo pude sacar con un sacacorchos. Yo todavía no alcancé ese sentimiento de orgullo de ser el único de la casa que sabe usarlo. Y el sacacorchos también.

      Borrar
  3. Respuestas
    1. Estan entre los mas vendidos del mercado

      Borrar
    2. Y eso qué significa? Malos Pensamientos es de los programas mejor vendidos del mercado también.

      Borrar
  4. Gracias!! siempre pensé que la elección de la tapa era algo de costos y nunca repare en los beneficios de cada una de ellas

    ResponderBorrar
  5. Está columna enseña de verdad, gracias

    ResponderBorrar
  6. Como dice nuestro Líder, yo tampoco le había prestado demasiada atención al tema taponil. Creo q la solución es crear un corcho de rosca y ahí avanzaríamos como humanidad.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario