Todo se arma y desarma


Hace un tiempo, alguien que sabe me dijo que esto iba a ser una montaña rusa. Me imaginé una de esas comunes, que sube y baja empinado, que pega alguna vuelta que otra y te deja con los pies para arriba… pero esta parece la del Parque Rodó. 

Las vueltas no son tan grandes, nunca quedás de cabeza y las subidas y bajadas son bastante tranquis. El problema es que todo el tiempo suena a que se va a desmoronar, a que de repente va a soltarse un tornillo y se va a desarmar todo, conmigo arriba.

Y como me faltaba emoción, decidí mudarme. No hay caso, me enredo sola.

Es la primera vez, en 36 años, que me mudo de verdad. Las otras veces fueron más bien cambiar de un dormitorio a otro, más grande y alejado de la cocina.

No sé cómo vive el resto de la gente estas cosas, pero para mí, mudarme fue como la pérdida de un ser querido. Sentí (siento) que ahora sí se murió todo lo anterior, todo eso que te quería contar. Esas historias de lo que fui antes de que llegaras vos, ya no son importantes.

Lloré la muerte de los años que pasé ahí. De las horas, días, meses dedicados a convertir esa casa (esa vida) en un lugar que me abrace, me contenga y acompañe. Lloré, porque confirmé que nunca lo logré. Lloré por frustración. Lloré por vergüenza. Lloré con dolor.

Hoy es la tercera noche acá. No es tan frío ni ruidoso como pensaba. El sol entra toda la tarde en las habitaciones. Los vecinos de mi piso apenas se sienten, los de más arriba son otra historia pero que aún no complica. Bruna todavía no se acostumbra a los ruidos y cada tanto ladra sin razón, come muy poco y vive durmiendo.

¿Y yo? A mí todo me gusta, la velocidad y el viento me sacan sonrisas a cada rato. Duermo bien y de corrido. Paso limpiando y siempre está sucio. El barrio es tranquilo, tengo feria los sábados y domingos a tres cuadras. Voy caminando al shopping. Todo está cerca. 

Pero hay momentos en los que lloro. De miedo. ¿Puedo con esto? ¿Voy a poder con lo que viene después? Enseguida me seco las lágrimas y me refugio en las palabras de una gurisa: "Las mudanzas como dice (...) son movilizadoras. A mí me gusta recurrir a su significado en portugués y pensar en el cambio y en la vuelta de tuerca que se viene". 

Me quedan varias cajas por desarmar, muebles que instalar, plantas que acomodar. Y como siempre, decisiones que tomar.

PD: Necesito piques de recién mudada a edificio. Te leo en los comentarios.

Comentarios

  1. Fundamental, identificar el/los que mueven la pelota. "Presidente" del edifico/comision administradora, etc.
    Te llevas bien con ese, te llevas bien con todos.

    ResponderBorrar
  2. Linda!!! cada mudanza es una movida, a veces mudamos de lugar físico, a veces mudamos de etapa en la vida. Siempre estamos mudando algo. Recorda que la vida es movimiento. Y acá hay orejas y manos si necesitas algo.

    ResponderBorrar
  3. Mudanzas interiores y exteriores. Entre tuercas y tornillos vas a ir ajustando tu nuevo lugar. 🥰

    ResponderBorrar
  4. Y con respecto a piques de edificios, viví en varios, tengo varias mudanzas encima. Con ascensor y portero y gastos comunes y también sin nada de eso. Para mí es importante darte a conocer con los vecinos. Con sana distancia, claro, pero portando la sonrisa que ya traes contigo. El almacén, el feriante, te van a ir adoptando.

    ResponderBorrar
  5. Me encantó e interpeló 💔
    Consejos sobre edificios no tengo, nunca viví en uno. Sobre todo lo demás, valiente!

    ResponderBorrar
  6. Nunca vivi en apartamento, si me he mudado un par de veces. Seguro que vas a tener cajas que nunca abrirás, pero si llegas a hacerlo, seguro encontrarás cosas que no sabes que hacían ahí.

    ResponderBorrar
  7. Es imposible no perder algo en una mudanza, material o afectivo. Asumiendo eso , hay que apechugar

    ResponderBorrar
  8. Consejo: invitá a los cariados pa que lleven comida y ayuden con las cajas. Fin del consejo.

    ResponderBorrar
  9. Buenas. Me sumo al consejo de llevarse bien con los porteros, o en caso de que no haya, con los que llevan años en el edificio. Les conocen todas las mañas: goteras que no paran, cajas de fusibles que no andan como deberían (que muchas veces están afuera del apto.) y te pueden sacar de un apuro. Y luego, cada apartamento es un mundo. Suerte!

    ResponderBorrar

Publicar un comentario