Una idea
que ha quedado perdida en el tiempo es aquella que planteaba que las películas
animadas son hechas solamente para niños. Existen infinidad de ejemplos de
aquellas que por su contenido, imágenes e historias apuntan al público adulto.
Se acaba de estrenar en las salas de cine de nuestro país la película
“Wildwood” (El bosque salvaje), la que, gracias a la invitación de LIFE
Cinemas, pude ver en su función de prensa en su sala del Cultural Alfabeta.
Producida
por el Estudio LAIKA, el mismo que, entre otras, estrenó en 2009 “Coraline”.
Ambas películas comparten, además de ser del mismo estudio, su estilo de
animación. La técnica utilizada para su realización fue el stop motion. Esta
técnica cinematográfica consiste en mover objetos o figuras en pequeños pasos y
fotografiarlos fotograma a fotograma. Al reproducir estas imágenes de forma
continua, el cerebro humano crea la ilusión de que el objeto o el personaje se
mueve por sí solo.
Basada en la
novela “Wildwood” de 2011, que
forma parte de la trilogía Las crónicas de Wildwood, escrita por Colin Meloy e ilustrada por su esposa Carson
Ellis. Completan la saga “Wildwood: El secreto bajo el bosque” de 2013 y “Wildwood Imperium” de 2015.
El encargado
de dirigir esta adaptación es Travis Knight, quien tiene en su filmografía
películas como “Masters
of the Universe”, también
de 2026; “Bumblebee”,
de 2018; y “Kubo and the
Two Strings”,
de 2016.
La historia de “Wildwood” tiene como protagonista a Prue McKeel, a quien da voz Peyton Elizabeth Lee. Una adolescente que se verá inmersa en una lucha titánica para recuperar a su pequeño hermano, quien fue secuestrado y llevado a un bosque misterioso e inaccesible situado cerca de su hogar. Desde su comienzo queda claro cuál va a ser el tono que manejará la película. Su primera secuencia nos introduce en este mundo oculto del exterior y el espectador presencia la tragedia que sufre la principal antagonista de la película, Alexandra, a quien da su voz Carey Mulligan. Esta determinará el camino y la motivación última de los actos de este personaje, lo que desatará el conflicto central de la trama.
Prue, por su parte, es presentada como una adolescente que vive con sus padres y hermano. La vida familiar es normal, aunque se nota de inmediato una dinámica sobreprotectora en relación a Mac, el pequeño de dos años de la familia, algo que la protagonista no acepta del todo. Se percibe que los vínculos son reales, pero, ante la negativa de sus padres de sacar a Mac, Prue decide llevarlo a la plaza de juegos. Una vez aquí comienza la aventura: estando en un juego, Mac es secuestrado por una parvada gigante de cuervos. Tras no poder evitarlo, Prue y su compañero Curtis (Jacob Tremblay) persiguen a las aves hasta el bosque misterioso que linda con su hogar.
Si bien la
protagonista no cree en la magia, desde el comienzo de la película hay
referencias a que esta es real en este mundo, algo que se desata con su llegada
a ese lugar extraño. Animales que hablan, árboles que se mueven; todo esto le
muestra que existe un mundo más amplio del que creía.
La
animación es un elemento sobresaliente de esta película. Este es un gran logro
en virtud de todo lo que ocurre en la pantalla a medida que la historia va
transcurriendo. Hay constantemente una gran cantidad de elementos que muestran
la complejidad que implicó su realización y el cuidado de los detalles que
implicó reflejarlos.
Además de
la excelencia en lo visual, hay que destacar la calidad de la narración y de
los personajes. La historia fluye de gran forma; ni bien nos adentramos en
ella, quedamos atrapados por su relato. El acceso hacia el bosque luce
infranqueable y, una vez que esa barrera se rompe, la fantasía brilla en todo
su esplendor ante la mirada del espectador. Se revela un mundo en el que los
animales hablan y conviven con los humanos. Diferentes grupos organizados están
a punto de chocar en un conflicto que pondrá a prueba a todos los que viven en
ese lugar, incluso a Prue. Se empatiza de lleno con la protagonista y, si bien
los métodos y actos de la antagonista son más que cuestionables, una vez que se
conoce su historia, llega a comprender la motivación detrás de los mismos. Uno
de los temas que se aborda es el hacer todo lo posible por el ser querido, así
como la pérdida de este, el duelo y sus consecuencias.
Las escenas
de violencia son bastante explícitas, lo que es un signo de que no estamos en
presencia de una película para los más pequeños. Las escenas de acción y
combate están muy bien logradas, siendo una representación del caos y la locura
que se vive en un conflicto. De nuevo, en este punto se luce la calidad de la
animación, ya que permite adentrarse en la batalla y sentir que se está
completamente inmerso en ella. Otro elemento que permite esto es la banda
sonora, la que complementa a la perfección los diferentes momentos que
transcurren en la película.
Sin dudas estamos ante una gran película, seguramente la mejor película animada de este año. Una demostración del gran nivel artesanal de su producción y resultado final. Su historia, mezcla de aventura, fantasía oscura y tono adulto, no pasará desapercibida para todo aquel que se adentre, junto a la protagonista, en un mundo con muchas cosas por descubrir. Una vez terminado su visionado, queda en la memoria y esto es, en definitiva, uno de los mayores logros. Así que bienvenidos a descubrir los misterios del bosque salvaje; estos los van a sorprender.





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