Cuando el río suena

Río Uruguay frente a Fray Bentos. Foto tomada por mí con un Samsung J7, el mejor celular que tuve en 2017.

Río, Fiume, Flüss, River, Rivière, Река (Reka), 河 (Hé). Bueno, se entendió. El río es un curso de agua que nace en algún alto, y desemboca o bien en otro río, en un lago o en el mar. Por siglos, tantos como la historia humana registra, han cautivado la imaginación y las emociones de quienes habitaron a su lado, buscando el beneficio de la pesca, las tierras que ayudan a fertilizar o simplemente por el medio que ofrecen como transporte. Las primeras grandes ciudades se asentaron a su lado. Fueron cuna de civilizaciones y también objeto de disputas y de conquista. 

Entre muchas cosas, son objeto de identidad de quienes viven sobre él y de él viven, por lo que no sólo son un curso de agua. Han inspirado a muchos que les han dedicado poemas, relatos y canciones. Y de eso viene esta columna de hoy, donde vamos a hacer un recorrido musical, no muy exhaustivo porque sería inabarcable, a través de la historia sobre algunos de los grandes ríos del mundo.

Río de los Pájaros. - Aníbal Sampayo

Voy a empezar por un río de los nuestros, ni más ni menos que el que nos da el nombre, el río Uruguay. "Río de los pájaros pintados", "río de los ceibos", ha tenido tantos nombres como traducciones del guaraní al español. Así como se le han dedicado canciones. La que elegí, entre varias, es la del cantautor sanducero Aníbal Sampayo (6/8/1926 - 9/5/2007), que compuso "Río de los Pájaros". 

Esta canción, del año 1955, ha logrado meterse en la memoria colectiva no solo del Uruguay sino también de Argentina. En nuestro país, la referencia que tengo sobre dicha canción es un fragmento del notable documental de Claudia Abend y Adriana Loeff "Hit", del año 2008. Dejo aquí el enlace al video del documental, donde desde el minuto 5 hablan Brancciari, Teysera, Jorge Drexler, Larbanois y Carrero, entre otros grandes músicos. No suelo usar este adjetivo, pero es emotivo y recomendable este fragmento, además ya Sampayo estaba veterano y sus familiares le cuidaban bastante su exposición pública.

Decía que también ha logrado meterse en la memoria colectiva del pueblo argentino, sobre todo aquellos situados en las provincias que comparten el río con nuestro país. Tal es así que, en una nota del portal Página 12, el cantautor argentino Carlos Aguirre rememora un acontecimiento donde la canción de Sampayo fue protagonista: Fue entonces en 2007 que 130.000 personas de innumerables puntos de Argentina y Uruguay nos congregamos en el puente que une las dos ciudades. Un día lleno de los típicos cánticos, oradores y caminata...(...) Una multitud argentino-uruguaya detenida sobre el puente y, de golpe, como por arte de magia, alguien comenzó con el primer verso de la canción: ”El Uruguay no es un río”. Ya en el segundo verso éramos un mar de voces: ”Es un cielo azul que viaja”.

El puente al que se refiere el señor Aguirre se refiere al que une Fray Bentos, en Uruguay, con Puerto Unzué, en Argentina, y que lleva unos kilómetros más adentro a la ciudad de Gualeguaychú. Es uno de los tres puentes que nos une con el vecino país, junto al de San Martín (Paysandú con Colón) y el que está sobre la represa de Salto Grande (que une Salto con Concordia).

El río Uruguay, huelga decirlo, es el que da el nombre a nuestro país. "República que se ubica al este del río de los pájaros pintados". Pero para hacerlo más corto, se eligió el término guaraní "Uruguay", a pesar del desagrado de Rivera. Lo que nos lleva, en términos nomenclatores, a estar hermanados con Austria, ya que en su idioma original el nombre del país es "Österreich", o sea, "Estado del oriente" (seguro ese dato no lo tenían).

Dice Aguirre que sobre las cosas que le provocaban a Sampayo mientras observaba el río Uruguay: Recuerdo que siempre nos contaba que desde la ribera de su adorada Paysandú veía cómo las aves iban y venían desde las islas argentinas hasta las costas uruguayas y agregaba: “ellas no saben de fronteras”. Y, claro, ellas no están atravesadas por las disputas humanas, no saben de la mezquindad que nos ha dividido en países. Interesante reflexión.

A continuación, la canción Río de los Pájaros, de Aníbal Sampayo.



Dejo el enlace a la nota de Aguirre aquí.

La luna sobre el Río (Amarillo) en primavera (China)

Encontrar una referencia a ríos de China me ha insumido el mayor esfuerzo investigativo que he hecho para una columna, pues barreras idiomáticas y culturales me la hicieron a cuadritos. Y eso a pesar del esfuerzo propagandístico que se está haciendo desde el gigante asiático en diversas plataformas occidentales. Por lo que encontrar información fue difícil.

Los grandes ríos de China son el Yangsé (o Yangzé, según sea traducción en español o portuñol), el Amarillo y el Río de la Perla. Son alimentados por otros grandes sistemas hidrográficos, nacientes tanto en el Himalaya como en otras montañas del vastísimo territorio chino. Estas grandes cuencas terminan en los mares ya sea el Amarillo o los mares de China. 

En particular, el río Huán Hé (Amarillo) es considerado como el río que dio origen a la civilización china. Debe su nombre al color que adoptan sus aguas gracias a la cantidad de limo que acarrea desde su nacimiento en las montañas, por lo hace muy fértiles y aptas para cultivo las tierras por las que pasa.

Por ello no resulta extraño que, a lo largo de sus 5.464 kilómetros, se haya encontrado evidencia de asentamientos con cierto grado de organización urbana desde hace más de cuatro mil años. Varias etnias han establecido su capital sobre sus orillas y se han comunicado a través de él, ya sea de forma amistosa u hostil. Ha sido usado como medio de transporte, como fuente de riego o como lugar de pesca. 

Por su historia, es un río que ha moldeado la identidad y el carácter del país. Y eso se puede constatar en varias expresiones culturales. Sus aguas han servido de inspiración para varias composiciones artísticas a lo largo de su milenaria historia. 

"La luna sobre el río primaveral", o "Noche de luna sobre el río primaveral" según la traducción, es una adaptación musical de un poema atribuido a Chen Shubao, el último emperador de la dinastía Chen, del siglo VI.  Capaz un chino que lee esto me dice "Pero, si Chen Shubao vivió en el sur de China y nunca conoció el río Amarillo, que queda en el norte", y yo le digo "no me quemés". Pero no solo eso, sino que tengo data para "domarlo", como está de moda decir ahora.  Al poema de Shubao lo adaptó otra persona, el emperador Yang de Sui, un imperio del siglo VII por cuyo territorio sí pasa el río Amarillo. Pero no fue la única adaptación que se hizo sobre el original de Shubao. Una de las versiones más conocidas y difundidas está a cargo del poeta Zhang Ruoxu, de la dinastía de los "jugos de naranja" (Tang), que vivió entre los años 660 d.C. y  720 d.C., y es conocida como "Noche de la Flor de Luna sobre el Río Primavera".

Entre estos poemas se han hecho versiones musicales, una de las más conocidas es una composición para pipa, que es un instrumento tradicional chino de cuerda.  En el video a continuación es interpretado por la artista china Zhang Hongyan. 




Ecos del Nilo (Egipto)

"Egipto es un don del Nilo", frase atribuida al famoso historiador griego Heródoto, que parece que la pronunció cuando bajaba del barco en el puerto de Tebas y fue abordado por un enjambre de escribas, que trabajaban para distintos medios periodísticos. 
Es que a Egipto se le iba la vida en el manejo del río Nilo. Debía de conocer cuándo se inundaba, con la consiguiente fertilización de las tierras, para poder sembrar los alimentos necesarios para alimentar a toda una civilización. Por lo que se puede decir que el Nilo hizo volar la imaginación de sus habitantes en materia de Astronomía, Ingeniería, Agronomía, Cálculo, Religión, Arquitectura, etc., etc...

Una de las obras de la época que se conocen es un poema llamado "Himno al Nilo" y data, según algunos expertos, del siglo XX a.C. (4 mil añitos, máomeno). En el poema se le rinde pleitesía al río, en tanto dios, para aplacar su ira o pedir por buenas cosechas. Lo curioso es que a la inundación los egipcios le decían "Hapy", lo que ha llevado a algunas fuentes a confundirse el término, que se pronuncia "japy", e interpretarlo como "Himno a la felicidad" (sí, estoy hablando de vos, Wikipedia). Otras interpretaciones del nombre de la inundación corren por cuenta de ustedes.  Dejo el enlace para la letra del himno aquí, está muy interesante.

Como decía Tusam: "puede fallar".


Aunque no se sepa a ciencia cierta cómo sonaba la música de la época, pues no han sobrevivido notaciones o partituras, sí se sabe a través de diversos registros, como ser grabados y jeroglíficos, que los egipcios usaban a la música de manera ritual para entablar comunicación tanto con los muertos como con los dioses (es un aspecto riquísimo de la cultura), así también como era usada en tiempos de siembra y siega, que a la vez que "aligeraba" la carga del trabajo, lo coordinaba al ritmo de la canción que se entonaba. 

Es que es casi imposible de separar la música de la expresión corporal, por lo que casi todas las expresiones musicales de la época venían acompañadas de danzas rituales, ya sea para celebrar faraones o dioses (otros dioses), pedir por buenas cosechas, por fertilidad, etc.

Para ejecutar sus canciones, se sirvieron de instrumentos tanto de percusión, de cuerda y de viento. Como no quiero extenderme mucho pero sí me parece valiosa la información sobre los mismos, dejo el enlace aquí  a una página muy interesante sobre el tema.

Con las dificultades ya explicadas, fue complicado encontrar una composición que no la haya agarrado la movida New Age o que no sea un video sobre un trabajo escolar. Entre un universo de ejemplos, lo único que me pareció medianamente aceptable es un contenido de un canal de YouTube que se llama "Echoes of the Nile - Ancient Egyptian Music", donde con inteligencia artificial se recrea música relacionada al río Nilo. 



El "Big River" río Mississippi (Estados Unidos)

Debe ser el río más conocido de los que están en este artículo. Fue frontera entre las colonias británicas, las francesas y las españolas, además de ser hábitat de diferentes pueblos nativoamericanos. Todos tenemos imágenes de los barcos fluviales que lo recorrieron, esos que se movían con una gran rueda formada de paletas. El universo literario de Mark Twain se alimentó de este río. Cuna del blues y del jazz. Pero también parte de la historia de esclavitud del país tuvo que ver con el río Mississippi. 

Quise buscar referencias nativas sobre ríos norteamericanos, pero más allá de algunas me fue muy dificil, porque además casi todo vestigio sobre culturas nativas fue borrado o casi extinguido por acción u omisión de la inmigración europea. Una de las canciones que me parecía interesante para compartir es "Creek´s Mary Blood", o "Sangre del arroyo Mary" (porque como todos sabemos, gracias a la industria cinematográfica norteamericana, es que los indios armaban sus tolderías a la vera de los arroyos) de la banda de metal gótico de origen finés Nightwish. Es una canción que cuenta con la colaboración del artista indo-norteamericano John Two-Hawks, que hace un recitado en idioma aborigen a lo largo de la canción. Fue una participación que por lo que vi mientras "investigaba" llegó a recibir alguna que otra crítica por la veracidad  y pertinencia de su actuación (lo putearon un poco en Estados Unidos porque dicen que es un indio trucho). Igual dejo el enlace a la canción aquí .
Además, es una novela con el mismo nombre, escrita por Dee Brown y editada en 1980. Este autor dedicó su obra a escribir sobre la persecución y destierro que sufrieron los nativos americanos por parte de los blancos. 

De todos modos, no es la canción que iba a traer, sino una del gran Johnny Cash (26/2/1932 - 13/9/2003), o "Juancito Efectivo", para los amigos. Si bien no lo nombra, a lo largo de la letra de la canción se nombran ciudades por las que pasa el río Mississippi. Ellas son St. Paul, Davenport, Saint Louis, Memphis, Baton Rouge y Nueva Orleans. "Big River" se trata de una canción de amor. El Yo lírico anda buscando a una mujer (yo creo que es metafórico, pero bueno) y el tipo la anda llorando a lo largo de los 3.734 kilómetros que van desde el norte hasta su desembocadura en el Golfo de México. Haciendo un análisis un poco más serio, me da la impresión de que la letra de la canción es un racconto de la desventura de alguien que va persiguiendo un amor a la misma vez  que se va mimetizando con las aguas del río a lo largo del viaje. Se podría decir que ese Yo lírico perfectamente podría ser el río mismo. Es cuestión de interpretación. 
A continuación, la canción "Big River", del año 1958.





Los últimos versos de la canción son:

She loves you, big river, more than me
Ella te ama, río grande, más que a mí
Now I taught the weeping willow how to cry, cry, cry
Ahora le enseñé al sauce llorón a llorar, llorar, llorar.
And I showed the clouds how to cover up a clear blue skyY le mostré a las nubes cómo cubrir un cielo azul claroAnd the tears that I cried for that woman are gonna flood you, big riverY las lágrimas que lloré por esa mujer te van a inundar, río grande
And I'm gonna sit right here until I die
Y me sentaré aquí hasta que muera.


La canción de los sirgadores del Volga (Rusia)

Iliá Repin: "Los sirgadores del Volga". Óleo de 1873.

El Volga es un río mítico. Sobre sus márgenes se libró el sitio y la posterior batalla de Stalingrado, que tanta influencia tuvo sobre el curso de la Segunda Guerra Mundial.  Nace en las colinas de Valdai, a 300 kilómetros de Moscú, y recorre 3.530 kilómetros hasta desembocar en el mar Caspio. Baña las ciudades de Tver, Astracán, Nizhni Nóvgorod, Kazán y Volgogrado, por decir algunas de las más de 50 localidades que se asentaron sobre su recorrido.

Llegamos así a la canción de los "barqueros del Volga" o "sirgadores", término que se traduce como trabajador que cincha de la sirga o maroma que sirve para terminar de traer una embarcación hacia la orilla. ¿Qué es "maroma"? Es una cuerda gruesa de cáñamo u otras fibras vegetales que se usaban, entre otras actividades, en la náutica. Data de la segunda mitad del siglo XIX y era tan popular que fue recogida por el compositor ruso Mili Balákirev, quien la publicó en un cancionero en el año 1866. 

La "profesión" del barquero estaba reservada a gente pobre o campesinos desterrados, que eran conocidos como "burlak", una palabra de raíz tártara que significa "sin hogar", que tomaban la tarea como una "changa" ya desde el siglo XVI. No era para nada un trabajo fácil, por el contrario, debían arrastrar embarcaciones río arriba con una correa, al mismo ritmo para que el esfuerzo sea parejo y evitar accidentes (aunque convengamos que la vida de un campesino en aquellos tiempos no era la preocupación más importante de los transportistas). Para eso, se ayudaban con canciones, como la que traigo en esta ocasión.

Básicamente, la letra dice Hey, ¡tirad! Hey, ¡tirad! ¡Una vez más, y una vez más!
Hey, ¡tirad! Hey, ¡tirad! ¡Una vez más, y una vez más!
Arrastramos las barcazas, Tiramos con fuerza, Ai-sí, sí, ai-sí, Ai-sí, si, ai-sí Tiramos con fuerza. Claro, así no parece decir mucho, pero si la escuchamos interpretada por el coro del Ejército Rojo, capaz que alguna cosita provoca (juro que no estoy bajando línea...bueno un poco sí).




Sobre la pintura "Los sirgadores del Vogla", es un cuadro que representa a un grupo de sirgadores a punto de desfallecer por el cansancio, cinchando de una embarcación. Por esos tiempos los barcos a vapor y el ferrocarril amezaban con dejarlos sin trabajo. Pobre gente. 





Lo que humildemente aporto como reflexión, y se podrá estar de acuerdo con eso o no, es que tenemos un testimonio desde tiempos inmemoriales de que la humanidad siempre se preocupaba por las mismas cosas. Algo o mucho nos podemos identificar con alguna de las composiciones musicales que se han compartido. Eso es lo interesante y bello de la humanidad, el compartir preocupaciones y ver, a lo largo del tiempo y del espacio, que son las mismas. Una persona del Uruguay del siglo XXI se puede sentir hermanado en el sentimiento con una persona de China del siglo VII, con una persona egipcia que vivió hace cuatro mil años; o se puede apiadar de quince pobres diablos que tienen que cinchar un bote para hacer unas monedas. Esa empatía es lo que nos hace humanos y no la barbarie que estamos viviendo actualmente.

Bueno, ya me pasé de hippie. Espero que les haya interesado este pequeño recorrido por la música inspirada por alguno de los grandes ríos del mundo. No quise extenderme mucho. Quizás haya segunda parte. No prometo nada. Hasta nuestro próximo encuentro.




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