TE ESTABA POR LLAMAR

 

Buenas días tardes o noches, en la hora que te encuentres leyendo este contenido.

Hoy traigo algo personal que me pasó y creo que a más de uno también. Si bien es algo personal esto creo que les va a traer a más de uno recuerdos o cosas similares.

Para empezar creo que la vida nos marca en un sueño dentro de otro sueño. 

Y para explicar lo del sueño o el título del texto aquí va la historia.

Hay un dicho que dice: "yo al trabajo no vengo a hacer amigos" y para mí ese dicho es mentiroso.

Despues de varios años de trabajar en la ex Fripur en el turno nocturno, pude conseguir trabajo en otra empresa en el turno diurno, que se dedicaba a montajes estructurales de escenario, obra civil etc. 

Ahí con 27 años de edad entré a trabajar en marzo del 2009. Esa empresa brindaba servicios de montaje en el interior donde ya estaban trabajando operarios en esa fecha que yo ingresé.

A mediados de mayo, esos operarios volvieron a la planta en Montevideo donde yo hacía 2 meses que había ingresado a trabajar. Era cantando que para mí eran compañeros nuevos.

Ahí conocí al Alejandro (alias el Pelo, de 40 años de edad). Nuestro primer intercambio laboral fue una pulseada en palabras. Él era medio oficial y tenía ya más de 14 años en la empresa. Manejaba el montacargas o el autoelevador (como lo conozcan ustedes) y yo era peón. 

El encargado nos había marcado el trabajo en conjunto, yo ya estaba ducho para las tareas pero el Pelo, al ser más antiguo en la empresa y mayor que yo en edad, me quería agarrar de pinta. Todo era cordial, digamos, hasta que él me dijo: "¿Están prontos los materiales, botija?"

A lo que respondí "¡ningun botija! Si querés decirle a alguien así hacete un hijo o lo arreglamos como quieras!"

 Me miró, no dijo nada en ese momento. Se armó un tabaco, se subió al autoelevador y sonriendo me dijo "botija, hay que armar otro perdido de materiales". Y rió (jajajaja).

¿Cómo describir que ahí empezó nuestra amistad?

El Pelo ya tenía tremenda calle, nacido y criado en la mayor parte de vida en el barrio Reus, hincha del aguatero a muerte. Según él, iba a todos los partidos en aquel entonces.

Me acuerdo yo lo gastaba con el Goes y se ponía como loco del enojo.

Hicimos gran amistad dentro y fuera del trabajo, nos juntábamos entre semana despues de lo laboral a tomar una cerveza en una almacén por la avenida Mendoza y teniente Rinaldi. 

Pero lo mejor era los viernes de cualquier semana del año. Ahí mediante bebidas y algo para picar arreglamos el país políticamente, nuestras vidas y los conflictos con la empresa. Éramos un magazín de ideas y propuestas.

En 2017 por temas que no vienen al caso, la empresa en la que trabajábamos hizo una reestructura del personal, dejando a más del 70% de los trabajadores sin empleo. En esa barrida dictadora marchamos el Pelo y también yo.

Pero nuestra amistad iba más allá del trabajo, nos seguimos juntando y viendo después de quedar afuera de la empresa. Alejandro ya de grande se volvió ermitaño, por decirlo así.  Era un hombre de hogar junto a su familia ya formada con su esposa y hija, no salía para ningún lado y ya en ese entonces vivía en barrio Colón.

Yo lo pasaba visitando y cuando no era la visita nos hablábamos por llamada telefónica. Él no tenía Whatsapp, no quería saber nada con eso, las charlas eran por llamadas vía celular, de línea o sms.

Después de ese 2017 estaba bravo para conseguir trabajo. Yo conseguí recién en el 2019.

Y él entre changas y algunas meses en obras la remaba, no era trabajo continuo pero trabajaba. Dado la edad que tenía -ya pisaba casi los 50-  después de la pandemia fue peor conseguir trabajo estable. Se volvió más hogareño y yo siempre que podía iba por su hogar o nos llamábamos mutuamente, en  ocasiones 2 veces por semana o una vez por semana, y en muy rara ocasión nos llamábamos una vez al mes.

Corría diciembre de 2022, fui a visitarlo como siempre y en su hogar estaba el Pelo con su riñonera cruzada en la puerta esperándome. En ese diciembre compartimos risas, recuerdos y en ese mismos año fue el cumpleaños de 15 de mi hija. Él fue y qué buenas charlas y recuerdos tuvimos ese día.

Teníamos un sueño de poder pagarnos un espacio radial en cualquier emisora en AM con un programa que iba a salir eso de las 02:00 am.

Queríamos hacer un programa para el trasnochado y la trasnochada y todos los laburantes y hacer juegos con los que nos escucharán para terminar regalando electrodomésticos usados (jajaja). Y para cumplir ese sueño jugábamos un 5 de oro en conjunto, yo lo hacía los domingos y él los miércoles, pero nunca sacamos ni 3 números (jajaja).

Después de visitarlo ese diciembre del 2022, el verano me consumió y creo que habíamos hablado solo en febrero y marzo por llamada telefónica. El último intercambio con él fue el primero de mayo de 2023.

Yo había soñado con mi amigo después de ese último intercambio del mensaje de texto y quedé en llamarlo pero no lo hice. El 23 de mayo tuve yo una llama telefónica que me dejó paralizado: el Pelo estaba internado en el CTI en coma.

Tuvo un paro cardíaco en una obra en l que hacía 2 días había entrado a trabajar. El 29 mayo falleció.

Aún sigue en mi mente la intriga, si lo hubiera llamado no pasaba esto, o capaz que sí.

Pero si lo hubiera llamado me quedaba un mejor recuerdo, una charla de más de una hora con temas variados y risas. Sin embargo, el último intercambio que me queda es ese mensaje de texto congelado en la pantalla del celular.

El sueño dentro de otro sueño.

En mayo lo conocí.

En mayo le escribí.

En mayo soñé que tenía que llamarlo.

Y en mayo se fue mi hermano.


Si leíste esta historia personal y te estás diciendo que mañana vas a llamar a esa persona, llevate este consejo.

Hacelo ahora, que no te quede pendiente y que no sea el último recuerdo un mensaje congelado.

Comentarios

  1. UUFFF se me metio un sms en el ojo. Tremendo, no te lamentes por lo que no hiciste ese dìa especificamente, todo lo que hiciste antes para apoyarlo en las buenas y malas de ultima es lo que se llevò el Pelo.

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  2. Que lindo tenerte de amigo Gordillo! 💛🫂

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Pah Gordillo. Increíble. Emocionante, real y cruel. Te abrazo, me sentí identificado en todo. En las miles de veces que por la razón que sea dejamos para después una llamada o un mensaje. La amistad es de las pocas cosas que nos deja este paso por la vida. Abrazo enorme.

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  5. Excelente historia. Calculo que es la historia de muchos. Pero la escribió Gordillo. Chupen.

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  6. IM PRE SIO NAN TE
    voy a soñar con alguien seguro que tengo que llamar

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  7. Le debo una llamadita a Alfredo un ex compañero y amigo.Voy ya.. Gracias Gordillo

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