El vuelo de las águilas

 En Uruguay hay frases que se repiten en su diario vivir. Algunas suenan asi.

¡A mí me la contó un vecino!

¡Pah, sí, tremenda historia, ya la había escuchado!

¡De esto hay que hacer un libro!

Y como es todos asi en la vida, las historias se van deformando.

¿Por qué pasa eso, se preguntarán?

Cuando se repiten en el boca a boca, por personas ajenas a lo vivido.

Algunos son de agregarle cosas que no pasaron y otros les sacan cosas que sí pasaron.

Por eso en esta entrega va a ser relatadas por Melina y Federico. Ellos mismos nos van a contar su historia.

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Ellos son dos docentes de la Escuela Pública uruguaya.

Que mirando desde el cielo en la noche se los ve brillar como 2 estrellas juntas en su casa en la localidad de Santa Rosa.

Como en toda historia hay que revivir el pasado y para eso hay que poner en marcha nuestro cerebro

¡Como si fuera el Delorean de Marty McFly! 

Y por eso la narrativa es contada por los mismos protagonistas.

Allá por el 26 de setiembre del 2006 en la escuela 89 ubicada en Algarrobo y Serrato, en el barrio Villa Española, se conocen Melina González y Federico Maritán.

En ese año de 2006 Melina ya tenía varios años de docente, por en el año 1999 se había recibido. En tanto Federico era prácticamente su primer año, él se recibió en 2005.

En esa escuela la 89, conocida como la Algarrobo, trabajaron en paralelo varios años. 

En eso años de trabajo en conjunto se llegaron a conocer más allá de la enseñanza. Digamos que la docencia los juntó y encontraron su amor mutuo.

En el año 2010 ambos pudieron acceder a la efectividad en el horario matutino en la escuela 119 de Piedras Blancas. La 119 era conocida como la escuela Campamento, porque la calle de acceso se llamaba así.

De la escuela 119 ubicada en César Batlle Pacheco (ex Campamento) y Matilde Pacheco de Batlle y Ordóñez, de ahí hasta la localidad de Santa Rosa en Canelones hay 41 kilómetros.

Desde mi domicilio en Piedras Blancas viajé en moto hasta Santa Rosa para entrevistar a Melina y Federico. ¡Y doy fe que es un viaje tortuoso! Imaginen estás 2 personas hacer casi todos los días y en ocasiones 2 veces en el mismo día.

Melina a sus 45 años nos cuenta cómo fue su llegada a la escuela 119 en ese 2010:

"Llegué con mucho temores porque la escuela tenía mala fama al punto que me dijieron que era tierra de nadie!

Sin embargo, a lo largo de estos 15 años hemos podido cambiar varias cosas en la escuela con propuestas de trabajo, que al ser aceptadas y aprovechadas por los alumnos nos hacen ir a trabajar con más fuerza y ganas todos los días.

Como de arranque me desempeñé de maestra en la mañana y al tener siempre clases con niños grandes se nos ocurrió el proyecto Rotación por áreas, que consistía en ue entre 4 docentes nos rotemos entre nosotros y los alumnos y cada uno diera la clase en el área que se sentía más fuerte".

Ese proyecto nos puso en primera plana porque era la única escuela que lo hacía y por más de 10 años tuvo sus frutos positivos.

En aquel entonces, un 60% de 90 alumnos que empezaban primero de liceo repetían y gracias al proyecto se logró cambiar a 7 alumnos repetidores.

Para complementar esa tarea, en 2013 trabajó como maestra comunitaria, a contraturno con extensión horaria, para poder trabajar con los alumnos. En ese trabajo hicimos la huerta, tuvimos murga, escuela de danza y de animación.

En 2018 nos piden a los maestros comunitarios que saliéramos a buscar qué propuesta gratuita había en la comunidad, y encontramos que en la plaza La Aljaba, en Manga, funcionaba una escuelita de iniciación de rugby a las 18 horas. Ese horario era imposible para nosotros porque los niños tendrían que retornar tarde a sus hogares.

Hablamos en el Municipio y garantizamos conducta y asistencia si nos cambiaban el horario. Y ahí en ese 2018 empezamos a ir 2 veces por semana de 14 a 16 hora. Así empezó está hermoso aventura de Las Águilas Club de Rugby.

Un deporte que siempre fue para varones y de gente con dinero, fue traído a un barrio de la periferia.

El proceso de Las Águilas que salió de la escuela tiene más chicas y adolescentes que varones.  Estos practican también, pero hay un nexo con el club Jubilar gracias al que pueden ir a jugar partidos con otro varones.

La oferta deportiva en el barrio para chicas es muy poca (solo patín y fútbol) y el rugby es un deporte más inclusivo dónde no importa tu físico, porque todos pueden jugarlo al haber distintas posiciones.

Hoy en día, Las Águilas son más que un equipo. Son familia 

Se las acompaña al médico, se las ayuda con deberes, con trabajos del liceo, ir a inscribirlas y muchas cosas más.

¡Tanto crecimiento de Las Águilas que hoy en día tienen 3 chicas que ya están en proceso de selección!

Cosa que nos da mucho orgullo y más responsabilidades: sentir que dos maestros que nunca jugaron al rugby han encontrado una herramienta para potenciar unas chicas, que estén visibles en la Unión de Rugby del Uruguay y que estén formando parte del seleccionado.

¿Pensaron que iban a llegar tan lejos así con la idea o la propuesta?

Yo no sabía nada de rugby, empezamos a ver rugby con Fede, me tuve que sentar a hacer cursos, a mirar. Hoy día me hice una especialización de preparación física para formarnos, para llevarlo a los chicos.      

Sacando el romanticismo un poco, ¿hay situaciones que exigen más esfuerzo personal de ustedes dos?

Bueno, uno está contento con la actividad y eso del romanticismo es real.

Muchas veces, lo que lo hace más difícil es el entorno, dónde viven, familia que no están presente, hemos acompañado al médico por alguna lesión, también para ayudar a dichas familias se conseguía ropa, surtido, etc.

Y es todo a pulmón, no tenemos sponsor, no tenemos fondo, siempre que hay un evento o viaje se hacen unas rifas.

En esta época las madres están ayudando más con venta de tortafritas y piden donaciones en la feria de Tristán Narvaja.

Siempre en la rondas, cuando termina una práctica que nos abrazamos, decimos con Fede que con nuestro esfuerzo solo no alcanza y con el de ellas tampoco. Que tiene que ser una cosa en conjunto porque el equipo es de todos.

¿Cuantas son hoy en día?  

Actualmente tendría para armar más de un plantel por categoría. Federadas hay 40 chicas, sin contar las que van a practicar de ocasiones.

Lo diferente de este año es que las chicas han crecido. Vamos a tener nuestras primera categoría de mayores, con el deseo de que no haya ninguna quebradura,como nos ha pasado, y esperamos poder hacer ruido en rugby femenino mayor.

CONTINUARÁ

Domingo 7/4/2024 debut de Las Águilas mayores.

Comentarios

  1. Impresionante historia, no tenia idea de todo esto. Gente que vale oro!!! Espero la próxima

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  2. Que linda historia Toto querido!!!

    Quedamos a la espera de la próxima parte.

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  3. Me paso lo mismo!!! Desconocía la historia.
    Gracias Toto.

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  4. Qué bueno, Toto! Yo tambien desconocía la historia. Espero ver cómo continúa.

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  5. Gran columna gran Toto! Es un laburo impresionante el de los referentes de Águilas a quienes tengo el gusto de conocer. Si encuentro fotos de cuando fueron a Salto a la cancha de Vaimaca, te las hago llegar loco. Fuerte abrazo. (#Periodismo... eso que hace El Toto)

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  6. Ya te lo habia comentado por Whatsapp, pero quería dejar tmb el comentario por acá. Muy buena la historia, también la entrevista. Los docentes a veces hacen cosas maravillosas movidos por esa vocación que tienen. Lo que pasa es que nunca se conocen estas cosas, por eso está bueno que la traigas y la cuentes.

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  7. Que alegría me da que tengamos esta columna en el blog. Gracias Toto!

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  8. Hermosa y emocionante historia, tiernamente narrada. Gracias.

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  9. Buenísima la historia!!
    Muy linda narración

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