martes, 22 de mayo de 2018

Un repaso por nuestra historia

Algunas fotos que nos marcaron para siempre.

Resultado de imagen para todoporlamismaplata Julio Bocca
Inolvidable.

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Así nació la leyenda.
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#ElPeloDeDetaquito sorprende. También sorprende saber que conocemos el paradero de casi todos.
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Para volver a vivir.

#YoHaceDiezAños

Resultado de imagen para Figus del Mundial TPLMP Silva Cantera
Siguiendo una idea surgida en los comentarios (donde surgieron las mejores cosas de nuestro alicaído blog), compartimos la consigna:

¿qué tanto cambiaste en estos 10 años?

Y de paso, compartimos algunas preguntas y respuestas sobre la historia de TPLMP:

domingo, 20 de mayo de 2018

Salada la canchita: 2001, año de monolitos

Aún hoy puede parecer muy extraño que una película sin actores conocidos, con mínima cantidad de diálogos y con una trama ambigua, haya podido ser un éxito de público que se mantuvo en varios reestrenos, cambiando radicalmente la percepción que se tenía de la ciencia ficción como género cinematográfico y transformando definitivamente a su director, Stanley Kubrick, como uno de los grandes nombres del cine mundial.

Homenaje en nuestros 10 años

Resultado de imagen para todoporlamismaplataÉste es el homenaje a nuestra primera década de vida.

viernes, 11 de mayo de 2018

Cuentos de viernes


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Despertar

A las 7 en punto sonó el despertador, y Raúl abrió los ojos de golpe, abandonando el mundo de sus sueños por el mundo real en un solo instante. Como entraba al trabajo recién a las 8, lo pospuso cinco minutos, y volvió a recostarse en la almohada, pensando en los pasos que lo llevarían a su próximo gran logro: levantarse.

La puerta de su dormitorio estaba cerrada, y la ventana apenas era atravesada por los pocos rayos de luz que pasaban entre los agujeros de la persiana. Aun así, esa poca luz había irritado sus ojos, y era por ello que ahora giraba en el sentido opuesto, y se escondía de tal forma de tener unos minutos más de paz.

Sobre el suelo yacía todo tipo de ropa, desde pantalones, championes y medias, hasta buzos con remeras adentro, perfectamente armados para ser usados sin mayor esfuerzo. El plan era simple, primero saldría de adentro de las sábanas, buscaría algún par de medias, se lo pondría, y de esa forma ya estaría pronto para ir en busca de los pantalones.

¡PIRI PIPÍ! Eran las 7.05. Las ideas comenzaron a entremezclarse en su cabeza. Una parte de él pensaba que ya tenía el pantalón puesto, pero la realidad mostraba a Raúl dentro de las sábanas, y lejos de su objetivo. Pospuso el despertador y continuó reflexionando. ¿Cuál sería la manera más eficiente de levantarse y llegar en hora a su trabajo? Visualizó las medias que podrían hacer par, el pantalón indicado, y una camisa que no estuviera demasiado arrugada ni demasiado manchada. Se vio entonces frente al espejo y notó que si bien había evitado el baño, precisaba al menos de un buen lavado de cara.

Raúl sabía que las veces que se levantaba temprano, tenía el beneficio de poder desayunar algo rico, y esa motivación le alegraba la mañana.

¡PIRI PIPÍ! ¡No puede ser! Ahora eran las 7.10, seguía en la cama, tenía aun más sueño que cinco minutos atrás, y todo el proceso anterior no había ocurrido más que en su imaginación. Postergó esta vez el reloj diez minutos, para descansar bien, y levantarse de una buena vez tras la próxima alarma.

No podía ser tan difícil: salir de una vez de la cama, vestirse, lavarse la cara y emprender hacia la parada de ómnibus. Y es que ya había canjeado la posibilidad del desayuno por diez minutos más de sueño. ¿Pero acaso no sería beneficioso bañarse para lograr despabilarse? Dicho y hecho, si hacía todo en tiempo, estaría bañado y vestido a las 7.40, listo para ir a tomar el bondi.

Las duchas mañaneras son un canto a la vida, es arrancar ganando el partido del día 1 a 0. Además hoy tenía algunas reuniones importantes, y siempre era positivo ir con la máxima prolijidad posible. En la primera de las reuniones, iba a estar Claudia, una colega con la que al parecer hay onda, y era un buen momento para tener una charla amena. Pero claro, para ello debería elegir la ropa más prolija, dentro de lo posible. Y en pocos minutos planchar lo que no esté muy presentable. ¿Obtendría el sí luego de tanta dedicación? ¿Accedería Claudia a darle el número de teléfono para invitarla a cenar?

¡PIRI PIPÍ! ¡7.20! ¡La concha de tu madre despertador! ¿Cómo habíamos pasado de una charla con Claudia, a estar por enésima vez entre las sábanas, y con cada vez menos tiempo de hacer todo? Lo postergó de nuevo, y entonces surgió la pregunta: ¿estaba prendido el calefón? No resultaba una cuestión menor, puesto que era pleno otoño, y bañarse con agua fría no era una opción. Pero entonces, ¿cuáles habían sido los pasos previos a acostarse la noche anterior? ¿Qué sucesos lo habían depositado en la cama, y cuál de ellos incluía o no la posibilidad de haber prendido el calefón?

Lo último había sido una película en el living, comiendo unos restos de pizza del fin de semana. Pero a mediados de la misma, el sueño lo atacó, y ya los últimos pasos comienzan a ser difusos. Quizás no era tan buena idea después de todo apagar el calefón todo el tiempo. O sí, considerando lo que ahorraba de energía eléctrica. 

¡PIRI PIPÍ! ¡7.30! Esta vez no hubo mucha sorpresa, ya que estaba bastante despierto, y apenas si lo postergó para seguir analizando el tema baño.

En conclusión, no había conclusión. Las probabilidades de que el calefón estuviera prendido o apagado eran, a priori, las mismas, por lo que no se decantó por ninguna de las opciones. La mejor alternativa era, sin duda, pararse, ir hasta el baño, y chequear si estaba prendido. De hecho a esta hora, ya vendría siendo momento de levantarse. Sería el escenario ideal: Estar levantado 7.30, calefón prendido, ducha rápida, desayuno, y arrancar el día de la mejor manera. ¿Cómo era entonces que unos pocos minutos de sueño pasaron a ser más importantes que la comodidad de un día entero?

La respuesta era bastante obvia. La mente humana no parece dominar completamente sus facultades cuando dormimos. Es como si Morfeo, aquel supuesto dios del mundo onírico, manejara los hilos de nuestros cuerpos, aun minutos después de habernos despertado, y aquella lucha de intereses fuera fútil ante un todopoderoso.

¿Pero acaso no hay personas que se levanten al primer sonar del despertador? ¿Habían hecho un pacto con Morfeo, o simplemente tenían más fuerza de voluntad?

Raúl recordó entonces a su primo Hernán, que una vez, durante un asado familiar, de esos en donde la carne parecía la suela de un zapato, y en donde se hablaba más de lo que se comía, contó su técnica para levantarse. Increíblemente, la misma consistía en: escuchar la alarma, y levantarse de un salto.

¿Cómo podía ser eso posible? Nadie en su sano juicio puede pegar un salto ni bien escucha el despertador. Y de hacerlo, le debería traer severos traumas a futuro. Afirmación que quedaba demostrada simplemente viendo a Hernán: a los ojos de Raúl era una persona bipolar, con cambios repentinos de humor, y ataques de ira contra su familia. Estaba claro que, o bien Morfeo lo estaba maldiciendo por su rebeldía, o saltar de la cama con el 80% del cerebro dormido causaba estragos en la psiquis de cualquiera.

Pero hoy el problema de Raúl era consigo mismo, no con otros. Era vaya uno a saber qué hora, y había que lograr levantarse, ir al trabajo, y llevar adelante dignamente la jornada.

Fue entonces que se dio cuenta que tras postergar algunas veces el despertador, el mismo no volvía a sonar más. 

Giró hacia la mesa de luz.

Miró la hora.

Eran las 8.30.

Se recostó en la almohada y siguió durmiendo. Más tarde habría tiempo de inventar una excusa en el trabajo.

lunes, 7 de mayo de 2018

El UnoxUno del campeón de la Copa Abdón


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Coco Conde: tuvo el arco menos vencido del certamen, pero claro: en algunos partidos ni le patearon, y en otros atajó Manotas. Así cualquiera, señor Coco Conde (5).

Manota Mejías: si viaja a Rusia, deberá traerle algo al Cacique, que lo hizo jugar más en 4 meses que Munúas y Lasartes en dos años y medio (4).

Fuciles: labor consagratoria, sin fallas. Supreme victory, como decía en la maquinita Killer Instinct, o como se conoce en España, “Patéale fuerte”. Hay que ver cómo procesa su no presencia en la Copa del Mundo en caso de que se concrete (7).

Peruzzi: no participó en ninguna jugada de gol, pero es tanto la sensación de peligro que genera con sus subidas, que el balance termina siendo positivo (5).

Matías Viña: batalló (2).

Tata González: otro ejemplo claro de que venir a jugar a Nacional para asegurar su presencia en la selección no estaría dando sus frutos. Le pasó a Nacho González en el 2013, se vino a Nacional pese a que tenía menos ganas de ponerse la camiseta que de tomarse un jugo caribeño sin diluir, y nunca más fue citado. Al Flaco Fernández le pasó lo mismo. Papelito Fernández, otro que vino y lo llamaron una vez porque es simpático, pero nunca más jugó. Y el Tata no fue la excepción. No en vano el otro día en Jardines fue el único jugador de Nacional que no apareció en la foto. Hasta Rolín estaba. Hasta Rogel. Hasta el gordo Amaral y el Hormiga Valdez estuvieron más cerca de aparecer en la foto que el Tata (1).

Pacha Espino: tuvo una recta final del torneo de odontología, como dijo aquel viejo relator. En el resto del certamen estuvo en su nivel habitual: más bien bajo. Pero fue factótum cuando más se lo necesitó (6).

Gordo Polenta: lejos del nivel de otrora, pero no vio la roja en todo el torneo. En un país en el que hay plebiscitos por cada estupidez que ni le cuento, habría que decidir: el Polenta genial que te puede dejar con 10 en cualquier momento, o el Polenta medio pelo que nunca es expulsado (4).

Corujo: es, sin temor a equivocarnos, el mejor Corujo del fútbol mundial. Cuando debutó recordaba mucho a Fernando Kanapkis. Pero con el tiempo se fue afiatando, y hoy en día, nos sigue recordando a Kanapkis. Tiene estudio y se nota, lo cual puede llegar a complicarlo tarde o temprano (6).

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Rolín: fue su mejor campeonato en mucho tiempo. Claro, casi que no jugó. Quizás fue por eso (1).

Rogel: otro que levantó mucho su rendimiento (2).

Erramuspe: se estima que el Cacique lo trajo para pagar una apuesta (2).

Arismendi: era la figura del equipo hasta que se lesionó. Después volvió y se volvió a lesionar. Al final creemos que ya estaba recuperado pero, para ese entonces, ya no había lugar para él (4).

Resultado de imagen para Zunino DanubioZunino: nadie daba dos pesos por el ex violeta, pero se podría decir que cumplió. Incluso hizo un gol estando lesionado, lo cual levanta su calificación (5).

Aguiar: fue de más a menos. Es decir, de más puteado a menos puteado. Tuvo la inteligencia de lesionarse antes del clásico y de meter una buena selfie con gesto alegre y la copa en las manos, como para demostrar su compromiso. Es que justo le comentaron “mirá que están llamando para decir que se dieron cuenta que cuando se pusieron a cantar frente a las cámaras, justo bajaste la cabeza en la parte de “sos el papá de Peñarol”, la gente es tonta pero no tanto”. Y listo, fue y metió selfie, lo cual asegura su permanencia en el primer equipo. (5).

Oliva: gran descubrimiento de Medina. Lo hizo debutar en uno de los clásicos de verano que Nacional perdió, como para que el botija le perdiera el miedo al fracaso de entrada. En los último partidos, a su rapidez y exactitud para jugar, le agregó un condimento: la modalidad “no como ni con hambre” con la que le metió el peso a un sinfín de jugadores rivales. En el debe, debe moderar su tendencia a rematar desde afuera del área sin ninguna posibilidad aparente de marcar (en total, 53 remates desde afuera del área, un gol) (7)

Neves: era la gran esperanza del mediocampo albo, hasta que se afeitó el bigote, y desapareció de la consideración del entrenador. Afortunadamente, durante los festejos, vimos que el mostacho le volvió a crecer, lo cual seguramente le dará chances de retorno para el Intermedio (3).
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Facundo Waller: debe ser el hombre que más fuerza por jugar en Nacional hizo en la historia del club. Llegó lesionado y cuando se estaba por curar, se volvió a partir. ¿Qué nos enseña esta historia? Nada, como el 95% de las historias (SC).

Colo Romero: le cerró la boca a quienes pensaban que solo jugaba bien contra Peñarol. Es que quedó demostrado que tenían razón, así que optaron por el silencio (3).

De Pena: indiscutiblemente fue el jugador más puteado del primer semestre, merced a un sinfín de flojas performances que comenzaron bien temprano, con su expulsión en el primer clásico del año, cuando jugó de lateral con la 10 en la espalda. Típico ejemplo de jugador que vuelve peor de lo que se fue (2).

Viudez: se esperaba más de Tabaré. No importa cuando lean esto, es el clásico ejemplo de jugador que uno lo ve y dice: tiene grandes condiciones, pero que se sustentan más con sensaciones que con rendimiento. Por lo que jugó, (3). Por lo que creemos que podría jugar, (9). Promedio: (6).

Otormín: tras un par de campeonatos sin ser tenido en cuenta, volvió al primer equipo y tras unos minutos en cancha, se rompió los ligamentos. Como para dimensionar la importancia de cumplir nuestros sueños (2).

Bergessio: anotó más goles en estos 4 meses que en los últimos 7 años, año más año menos. Creemos que encontró su lugar en el mundo, lástima que lo encontró un poco tarde (7).

Labandeira: ingresó en un par de partidos y demostró desfachatez. “Si quisiera desfachatez, veo una película de Tristán” dijo el Cacique, y nunca más lo puso (3).

Coelho: anotó un gol importante y luego casi no jugó. Empero, su Instagram es de los mejores del plantel (3).

Barcia: pasó de ser un ex futbolista a un promisorio juvenil en cuestión de pocos partidos. Tiene demasiado estudio para mi gusto, y ojitos claros. Debería terrajizarse un poco para poder pegar el pase al exterior (5).
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Bueno: Es el jugador más extremista del miundo. Hay varios deportes en los que las notas más altas y las más bajas son eliminadas para dar con la nota más justa. En el caso de Gonzalo Bueno, si sacamos los partidos en los que fue la mejor figura del campo, y los partidos en los que fue el peor de la cancha, no nos queda nada. Nobleza obliga: tiró los mejores centros del campeonato. Ni el Leo Sarro a Vázquez le ha tirado mejores centros (5).

Papelito Fernández: es un torbellino de alegría, como definía el locutor de canal 10 a Gary Colleman en la publicidad de Arnold. Anotó el gol más importante del torneo, por aquello de que más vale gol en la final en mano que 10 goles volando, como los que anotó el delantero Trans de Danubio. Hablando de mano, recordemos lo que declaró tras anotar un gol clásico.

DT Medina: una bocanada de aire fresco en tiempos de trajes hechos a medida, gesto distendido, estudio y palabras elaboradas, surge el Cacique, con su equipo deportivo, su gesto contrariado e insatisfecho, y palabras inventadas. El triunfo del boliche sobre la escolaridad (8).

¿Está mal?

"Hay que pagar la cuota del calefón", sentenció Lubo.

jueves, 3 de mayo de 2018

Uno por uno: Atlético Tucumán - Peñarol


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Por el lado de ATLETICO TUCUMÁN: 
Augusto Batalla: nunca se vio algo igual. Se lesionó en el primer tiempo, pidió el cambio como tres veces, pero no le dieron bola, no metían el cambio. Supongo que porque saben que Batalla por los cambios, hermano. Cuestión que al final se calentó, se sacó un botín y los guantes y se fue (2).
(55′ Alejandro Sánchez): se ve que mucha fe no le tenían al Pacha, acaso por haber perdido la elección con Miranda. Metió un par de salidas fantasmales aunque no le patearon al arco (2).
Cristian Villagra: expeditivo (1).
Rafael García: en Tucumán lo llaman el Beckenbauer con pelo de Richard Dean Anderson (5).
Yonathan Cabral: batalló (2).
Gabriel Risso Patrón: si usted lee su nombre rápidamente, puede llegar a confundirse con la grafía de Gwinett Paltrow (3).
Guillermo Acosta: fue ministro de salud pública después de Delpiazzo y antes que Solari (3).
Nery Leyes: surge de mezclar al uruguayomexicano Castillo con el ariete ex Peñarol y River (4).
Rodrigo Aliendro: ganó y perdió por su sector (4).
Gervasio Núñez: no salgo de mi asombro a constatar que con ese nombre no es uruguayo (3).
(82′ Favio Alvarez): un día más para la jubilación (2).
Luis Rodríguez: es el mejor futbolista aborigen del mundo (6).
Leandro Díaz: anotó. El técnico lo sacó para que lo aplaudieran, pero los aplausos se mezclaron con los insultos recibidos por quien ingresó (3).
(90′ Gonzalo Freitas): la hinchada lo puteó, pero los insultos se mezclaron con los aplausos recibidos por Leandro Díaz (4).
Director técnico: 
Ricardo Zielinski: o como lo conocemos nosotros, el Caruso Lombardi con un poco menos de grasa, mal echado por putear al juez. Si el entrenador no puede putear al árbitro, ¿para qué lo ponen ahí? (4).
Por el lado de PEÑAROL: 
Kevin Dawson:le tiró el posterior. En el gol, no se tiró. No se gustavomunuíce, botija (3).
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Guillermo Varela: lindo (1).
Fabricio Formiliano: demasiado correcto para jugar en Peñarol (4).
Ramón Arias: lo mismo. ¿Cuándo un equipo exitoso de Peñarol tuvo a dos zagueros que se expresan correctamente? Respuesta: nunca (3).
Rodrigo Rojo: entusiasta (1).
Mathías Corujo: le pegaron un planchazo, le rompieron una media, y lo sacaron del partido (2).
(41′ Franco Martínez): le parece medio fuera de lugar que el presidente Barrera se pase hablando de la necesidad histórica de ganar #LaSexta, cuando Peñarol no pasa la primera fase desde 2011 (2).
Guzmán Pereira: se convirtió en la mejor figura del equipo, síntoma de que algo no anda bien (5).
Cristian Rodríguez: lejos de su cebolleo habitual. Aún así, es mejor que el 90% de los jugadores mirasoles (3).
Agustín Canobbio: era lo más parecido a un delantero punzante que tenía Peñarol, hasta que Ramos decidió sacarlo (4).
(70′ Cristian Palacios): Ramos puso a Palacios de puntero derecho. Más o menos como poner a Serafín García de arquero o a Bizera de carrilero (1).
Maximiliano Rodríguez: no tocó una por respeto (0).
(77′ Fidel Martínez): entró con mucha vehemencia, pero a los treinta segundos se le pasó (1)
Gabriel Fernández: le pareció poco adecuado que el diputado manifestara que estaba haciendo la nota mientras manejaba, pese a que López le dio la posibilidad de mentir. Decir la verdad está sobrevalorado (2).
Director técnico: 
Leonardo Ramos: realizó modificaciones no del todo claras, de donde uno deduce que no leyó bien el partido. Se le están acabando las excusas, en cualquier momento va a tener que decir “y sí, la verdad que estamos jugando como el culo”. Igual, si no lo echaron después de perder contra 9 de Defensor en el Campeón del Siglo por la última fecha del certamen, no lo echan más. Ojo: el domingo, Peñarol recibe a Defensor en el campeón del siglo por la última fecha del certamen (2).
Colegiado de turno:
Sandro Ricci: fue severamente insultado por el cuerpo técnico mirasol sobre el final del partido, aunque no recuerdo bien por qué. Supongo que porque no echó a Jara tras el recordado encontronazo digital con el Edinson (3).