Gracias por operar con nuestro banco: cuando la parte explica el todo

 

Para muchos el cine es fundamentalmente entretenimiento. Todos en mayor o menor medida manejamos esto cada vez que reflexionamos acerca de su naturaleza. Pero esta misma abarca mucho más que eso. En muchas oportunidades la finalidad última de una película no gira únicamente en torno a esto. Los temas que se tocan tratan de dejar, además, algún mensaje al espectador. Muchos cineastas han dejado en sus películas algún tipo de reflexión para que los espectadores piensen una vez finalizado el visionado. También en otras oportunidades es protesta y denuncia cuando la realidad así lo amerita. El próximo 5 de marzo se estrena en cines de nuestro país la película palestina “Gracias por operar con nuestro banco”, la pude ver en su función de prensa en el Complejo Cultural Alfabeta gracias a la invitación de ENEC CINE.
Es una coproducción entre Palestina, Alemania, Arabia Saudita, Qatar y Egipto. Escrita y dirigida por Laila Abbas, fue premiada por la crítica en la edición de Cannes de 2025 como Mejor Película y Dirección de filmes árabes.



Clara Khoury y Yasmine Al Masri son las actrices encargadas de dar vida a las protagonistas de esta historia, las hermanas “Maryam” y “Noura”. Deberán lidiar con la situación que se les presenta una vez que ocurre el fallecimiento de su padre. Este ha dejado una gran suma de dinero, pero, de acuerdo a lo establecido por la normativa palestina, la mitad de esta le corresponde a su hermano varón, el que se encuentra viviendo en Estados Unidos.
Este es el detonante del conflicto ya que las hermanas harán todo lo posible para quedarse con este dinero dada la injusticia planteada por el marco normativo.
Una de las características que la directora imprime a su trabajo es plantear la cuestión generada en la sociedad palestina a causa de las diferencias en materia de género. Por este motivo, el principal foco de la cuestión está dado en estas diferencias y la situación por la que atraviesan las mujeres.
Todos somos conscientes de los diferentes focos de conflictos y situaciones que atraviesa la sociedad palestina, pero algo que logra la película es que, si bien son mencionados y expuestos, no son el foco principal de esta historia. Esta gira en torno a la denuncia de las trabas sociales que deben enfrentar las mujeres palestinas. Se reflexiona acerca de cómo el sistema está diseñado de tal forma que su finalidad última es la de poner trabas y así, lograr oprimirlas. Los personajes masculinos con los que van interactuando las protagonistas plasman todos los tipo de limitantes y obstáculos que deben atravesar, enfrentar y vencer.


Es por este motivo que “Maryam” y “Noura” son el espejo que sirve para hacer una descripción de la sociedad palestina. Así como también dan cuenta de las pequeñas grandes batallas que deben llevar adelante para enfrentar a todo este sistema que no hace más que limitarlas en todo momento. Lo interesante es que no se necesitan grandes estridencias para desarrollar esto. La trama de la película es costumbrista por este motivo, utiliza elementos de la vida cotidiana para transmitir su mensaje. La historia transcurre en un período de tiempo corto, pero esto no impide que deje claro todo lo que pretende denunciar y exponer.
Hay otro aspecto fundamental que está plasmado a lo largo de toda la película, este es, el de la frustración. Se nota cómo las mujeres se sienten tremendamente frustradas ante los efectos que les ocasiona el sistema en sus vidas. "Noura" es la primera en rebelarse ante la injusticia generada respecto de la herencia y de aspectos de su vida que no han funcionado. "Maryam", por su parte, se siente atrapada en su vida con un matrimonio que no funciona, con problemas constantes con su marido y de este con su hijo mayor. Los vínculos familiares no están exentos de fricciones que no hacen más que aumentar el toque dramático con el que cuenta esta película. Pero no es solamente un drama, es muy interesante el grado de humor negro que se maneja a lo largo de todo su desarrollo y es en su sutileza donde radica su principal acierto.


La labor de las protagonistas está muy bien desarrollada, son quienes cargan con el peso de contar esta historia ya que es a través de su perspectiva que accedemos a la misma. Cabe destacar en este punto el despliegue 
que tiene el personaje de “Maryam”. Su arco narrativo es el que presenta el mejor desarrollo de la toda la película. Esto se da a través de la gran performance de Carla Khoury, con quien el espectador puede empatizar y así acompañarla en todo su recorrido.
Si bien el sistema es presentado como esa barrera muchas veces infranqueable también hay lugar para la colaboración entre los diferentes personajes femeninos para llevar adelante sus pequeñas luchas contra él a fin de mejorar su situación. Es así como, si bien la película no cuenta con un gran número de personajes estos cumplen la función de ser una sinécdoque de la sociedad. Es a través de esta pequeña parte que comprendemos el todo.
En definitiva, es en todos estos elementos desarrollados en los cuales se encuentran los mejores aspectos de esta buena película. Sin dudas que el espectador que esté dispuesto a escuchar el mensaje que se intenta transmitir, la va a disfrutar.
Y así, una vez más, como en tantas otras oportunidades, el cine no va a ser simplemente un mero entretenimiento, sino que, además, será una herramienta e instrumento útil para conocer otras realidades. Y, por qué no, hacernos interpelar la realidad que nos rodea.  


 


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