El 2020, año que quedará marcado en nuestra memoria por la pandemia que afectó a toda la humanidad, no estuvo exento de que en materia cinematográfica se nos contara una historia en la que el mundo como lo conocemos iba camino a su destrucción, bajo otras circunstancias, pero de manera inesperada e inevitable. En ese año y como consecuencia de las restricciones existentes en materia de movilidad y para poder concurrir a espectáculos, se estrenó en cines de forma limitada en algunos mercados la película “Greenland”, dirigida por Ric Roman Waugh, la cual, en mi caso, pude ver en la plataforma Prime Video en ese momento.
En ella, acompañamos a la familia Garrity en su carrera contra el tiempo mientras busca de forma desesperada llegar a un refugio subterráneo ante el inminente choque de un asteroide, denominado “Clarke”. La protagoniza Gerald Butler, quien interpreta al ingeniero estructural John Garritver, quien recibe el aviso de que es beneficiario de la oportunidad de irse con su familia a un refugio. Quienes lo acompañan en esta travesía son travesía su esposa Allison, interpretada por Morena Baccarin y su pequeño hijo Nathan, a quien da vida Roger Dale Floyd. Obviamente todo se complica y los personajes se ven obligados a hacer todo lo posible para alcanzar su destino. La amenaza de “Clarke” es constante, así como su llegada a la superficie de la tierra inevitable, causando el caos y descontrol en toda la humanidad. Una vez que se produce su choque contra la superficie, la destrucción se propague a lo largo de todo el planeta, cambiando para siempre la vida de los supervivientes.
En esta nueva película, secuela directa de la anterior, nuevamente dirigida por Ric Roman Waugh, la familia protagonista, con Butler y Baccarin volviendo para interpretar a sus personajes, está instalada en el búnker subterráneo y tras cinco años de los hechos ocurridos en la película anterior, deben, junto a su hijo adolescente, interpretado en esta oportunidad por Roman Griffin Davis, aventurarse en el mundo exterior en busca de un nuevo lugar seguro.
Estos son los diferentes elementos que conforman esta película, la que, al igual que su predecesora, muestra a sus personajes yendo de un punto a otro tratando de alcanzar su objetivo, superando los diferentes obstáculos que se les van presentando en el camino. Ambas películas comparten una estructura muy similar, la que gira en torno a una sucesión de microclímax que buscan causar efectos en los espectadores.
Los personajes se encuentran en todo momento yendo del punto A al punto B, superando la situación que se plantea y continuando con su travesía. Esto genera un problema respecto de los personajes secundarios ya que cumplen un rol meramente funcional ante los protagonistas, por lo que, carecen de un desarrollo profundo cumpliendo como única función de ayudar en las sucesivas conveniencias de guion.
A lo largo de toda la película se genera el nexo emotivo se da con Gerald Butler, es con su personaje con el que el espectador conecta más. El resto de los personajes principales acompaña de buena forma, pero es él el que más transmite la sensación de desesperación que ocasionan los hechos que acontecen, es creíble su performance de un padre que está dispuesto a todo en pos del bienestar de su familia.
En materia de efectos, un elemento que en este tipo de producciones es fundamental, no desentonan y contribuyen al desarrollo de la historia de buena manera. Así como una banda sonora que cumple acompañando las diferentes etapas de este accidentado viaje.
También es común en ambas películas el hecho de que, si se hace una lista con los lugares comunes a los que normalmente se recurre en este tipo de producciones, se cumple con todos, algunos son tomados de mejor forma que otros, pero contribuyen en su justa medida con el resultado final.
“Greenland 2: Migration”, al igual que su predecesora cumple con la función de entretener, su premisa es un agregado interesante dentro de este género. Su historia con sus altos y sus bajos es dinámica, pero nos da una respuesta acerca de lo que ocurre en el después del desastre.
Y así, una vez más la humanidad sortea el fin del mundo, pero sin dudas que vendrán otras amenazas. Porque si hay algo constante en el cine, es que el riesgo del fin está a la vuelta de la esquina, y también, que existirán quienes harán todo lo posible para sobrevivir mientras los espectadores los acompañen en su viaje.
Los personajes se encuentran en todo momento yendo del punto A al punto B, superando la situación que se plantea y continuando con su travesía. Esto genera un problema respecto de los personajes secundarios ya que cumplen un rol meramente funcional ante los protagonistas, por lo que, carecen de un desarrollo profundo cumpliendo como única función de ayudar en las sucesivas conveniencias de guion.
A lo largo de toda la película se genera el nexo emotivo se da con Gerald Butler, es con su personaje con el que el espectador conecta más. El resto de los personajes principales acompaña de buena forma, pero es él el que más transmite la sensación de desesperación que ocasionan los hechos que acontecen, es creíble su performance de un padre que está dispuesto a todo en pos del bienestar de su familia.
En materia de efectos, un elemento que en este tipo de producciones es fundamental, no desentonan y contribuyen al desarrollo de la historia de buena manera. Así como una banda sonora que cumple acompañando las diferentes etapas de este accidentado viaje.
También es común en ambas películas el hecho de que, si se hace una lista con los lugares comunes a los que normalmente se recurre en este tipo de producciones, se cumple con todos, algunos son tomados de mejor forma que otros, pero contribuyen en su justa medida con el resultado final.
“Greenland 2: Migration”, al igual que su predecesora cumple con la función de entretener, su premisa es un agregado interesante dentro de este género. Su historia con sus altos y sus bajos es dinámica, pero nos da una respuesta acerca de lo que ocurre en el después del desastre.
Y así, una vez más la humanidad sortea el fin del mundo, pero sin dudas que vendrán otras amenazas. Porque si hay algo constante en el cine, es que el riesgo del fin está a la vuelta de la esquina, y también, que existirán quienes harán todo lo posible para sobrevivir mientras los espectadores los acompañen en su viaje.




Que grande TPLMP ! gracias a esta nota me entero que existe una "1".... tengo menos cine que pez de rio. Exitos ! espero vuelvan al streaming pronto !
ResponderBorrarJajajaja, todos los días descubrimos cosas nuevas
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