jueves, 14 de junio de 2018

Volshebnaya noch...

Simpsons yoruguas
Estando a un día de que comience el Mundial de Rusia y considerando que ningún medio periodístico decente -y tampoco "Ovación"- nos ha contratado para cubrirlo, es que, tristemente resignado, vuelvo a intervenir en este tugurio informático gay friendly, decadente y trasnochado.


Es que uno deja de subir columnas un par de años y ya me salen con que Uruguay es candidato a ganar este Mundial... ¡no, m'ijo!, cambie inmediatamente de dealer y limítese a agradecer que estamos ahí y póngase a mirar los partidos, abandonando sus obligaciones como corresponde. Bastante suerte hemos tenido con que nos tocó el grupo más light que podíamos ligar y que, encima, el único jugador como la gente que encontramos sumando a nuestros tres rivales llega entre algodones y con el hombro hecho guasca. Los de la promo de Multiahorro -la de las teles gratis si salimos campeones- de lo más tranqui.


Esta columna, en sus diferentes etapas, ha defendido férreamente al Maestro. Ha aplaudido reiteradas veces su idea de una organización seria para la Selección, enfrentándose a los dirigentes y periodistas mediocres que añoran los tiempos en que primaba el "vamo arriba", el "lo atamo con alambre, lo atamo" y donde las ideas tácticas se resumían a darle patadas a los contrarios. 

Los resultados están a la vista, hoy los jugadores elegidos por el técnico no tienen que conseguirse los pasajes para venir ni se divide al plantel en "consagrados que no meten la pata" y "jugadores con hambre de gloria", las distintas categorías de la Celeste juegan a lo mismo y se obtienen resultados a pesar de la mediocridad amateur del fútbol casero.

De ahí a creer que somos número puesto, hay una enorme distancia. Vamos a competir con la tranquilidad que hicimos las cosas bien y llegamos con una aceptable paz interna para trabajar que mucho envidiarían nuestros hermanos argentinos. Tabárez tiene bastante resuelto un problema que le complicó en grande la vida en los dos mundiales anteriores: ha surgido una generación de volantes talentosos que le permite no improvisar -como hizo antes con Cavani, Forlán y algún otro- y tratar de jugar al fútbol de posesión que creemos que él quiere. Eso sí, no nos comamos la pastilla de que los Bentancor, Vecino y Torreira son la cúspide del balompié a nivel planetario.

Lo siguiente ya lo he escrito, pero dicen que el público se renueva, sino es que tiende a extinguirse definitivamente: recuerdo en mi ya lejana niñez, cuando arrancamos para el Mundial Alemania (o R.F.A.) 1974. Habíamos salido cuartos en el 70, pero porque en aquella época pasando la fase de grupos para llegar a las semifinales necesitabas ganar un sólo partido y ése lo ganamos de casualidad ante la U.R.S.S. Sin embargo, los periodistas compatriotas de la época repetían todo el tiempo que estábamos puestos en la final, con enormes posibilidades de ganarla. ¿Por qué?. Por la Mística, por la Historia, por la Gloria, por la Garra, por el 30 y por el 50. Éramos los cuartos pero ahora teníamos a Morena, mirá vos. Jugábamos contra Holanda, Bulgaria y Suecia, tres selecciones sin historia. Ignoraban que el Ajax era tricampeón de Europa y, por supuesto, la base de los de naranja. Resultado: nos golearon los suecos, le empatamos de casualidad a los búlgaros y los holandeses nos dieron el baile más grosso en la historia de la humanidad. No nos metieron diez porque era el debut y estaban contentos de ganar.

Patioteros y soberbios hemos sido todos los países más de una vez, aunque nunca nadie llegó a los niveles patafísicos de los chilenos, de los que aún hoy seguimos gozando su eliminación y que consiguieron el milagro de amigarnos con los porteños. Hemos hecho las cosas bien y ayudamos a la suerte que siempre hay que tener para conseguir una actuación digna, que nos permita pasar alguna fase que otra. Después, como siempre, en un Mundial una pelota en los palos, un penal errado o un delantero que te muerde estúpidamente a un rival delante de cincuenta cámaras, te pueden decidir estos cuatro años. Hasta selecciones enormemente superiores a la nuestra pueden quedar afuera en la primera fase.

Se corrió el rumor de que volvía el Decano y ya a numerosas féminas les agarra el ansia de bajarse los lienzos. Como ando con artioresclerosis -aunque no tanta como creen los buenos amigos de las empresas de seguros de vida- ustedes sabrán disculpar si en esta breve reaparición mundialista en alguna semana repito alguna chica que ya se haya homenajeado anteriormente. Hoy es el turno de la inglesa Emily Blunt. Entre otras, ha actuado en "El diablo viste a la moda", "Looper", "Sicario", "La chica del tren", "Al filo del mañana" y últimamente se ha visto en la recomendable "Un lugar en silencio" y será la nueva Mary Poppins. Tiene una carita -y una trompa- que me enternece.          

Y ahora, a pedido del Sinca, tres videos de efectos colaterales que ha traído la organización de este coso en la tierra dominada por el Putin. Ya creo que es unánime que la mejor canción mundialista -por no decir, la única decente- fue la de "Notti magiche", de Italia 90, naturalmente. El título de la columna sería la traducción en ruso. Aunque el tema se llamaba, en realidad, "Un'estate italiana".

Esa nefasta costumbre de encargar canciones generalmente rutinarias y pasteurizadas a cargo de cantantes del más rancio comercialismo, da por resultado un género de temas innecesarios, con letras infantiles, absolutamente iguales unos a otros. La canción tana destaca por ser algo un poco mejor, sin ser nada del otro mundo. Para esta edición del campeonato las cosas no han mejorado, como van a ver a continuación:   

1- "La tigresa del Oriente" es una señora ya septuagenaria que se fue haciendo una modesta fama en su Perú natal como estilista pituca -los incaicos utilizan este término con el mismo sentido que nosotros- hasta que la fama televisiva se le subió a su teñida cabeza y un buen día creyó que era una vedette y cantante de aquellas. 

Este increíble video ha circulado bastante pero alguno capaz que todavía no lo vio. Cada vez que la mencionada anciana intenta (sin éxito alguno) un sobreagudo, allá lejos un oso panda fallece luego de horribles convulsiones.



2- Acá está la versión oficial de la canción idem del Mundial, editada para nuestro continente. La misma mediocridad de siempre tanto en música como en letras, pero con mujeres bastante más bellas que la abuelita anterior.


3- Y, para finalizar con el apartado musical (?) presentamos a nuestra barda, hincha de Rampla y de la 90, famosa en Rusia por razones que ignoramos pero que no hablan muy bien de ellos. Este clip, con un despliegue escolar de colores, por lo menos nos hace pensar que Natalia cantando en ruso, casi casi que se banca.


Así está el mundo, amistá.

6 comentarios:

Dollo dijo...

Faga!!!
Me alegra volver a leer tu colurna de deportes, con todo lo que eso implica.
Esto no es cine, entonces, como entiendo un poco mas, hasta puedo pegar una opinada.
Es cierto que no somos la octava maravilla, pero se han dado un monton de cosas, que hacen, que para mi gusto no haya selecciones invencibles (salvo Brasil para mi gusto).

Que quiere decir eso? Nada, por supuesto!!! O mejor dicho, que podemos llegar a la final, como perder en octavos con el primer rival en serio que nos toque.
Se agradece.

Alvaro Fagalde dijo...

Gracias, Dollo, pero esta columna vuelve solamente por el Mundial. Y si sigue con una repercusión tan pobre, creo que ni sale la semana que viene.

Jorge Antonio Iglesias Abelenda dijo...

Ese es el problema por no haber comentado el Intermedio... no hay un proceso en esta columna...
El camino es... ta lleno de piedras...

Facundo dijo...

No puedo estar más de acuerdo con el Señor Fagalde.

La columna tiene que salir o salir un día antes de cada partido de Uruguay.

Alvaro Fagalde dijo...

Gracias Jorge y Facu. Imposible antes del martes.

tasso dijo...

Aplausos y más aplausos para el Decano