lunes, 7 de mayo de 2018

El UnoxUno del campeón de la Copa Abdón


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Coco Conde: tuvo el arco menos vencido del certamen, pero claro: en algunos partidos ni le patearon, y en otros atajó Manotas. Así cualquiera, señor Coco Conde (5).

Manota Mejías: si viaja a Rusia, deberá traerle algo al Cacique, que lo hizo jugar más en 4 meses que Munúas y Lasartes en dos años y medio (4).

Fuciles: labor consagratoria, sin fallas. Supreme victory, como decía en la maquinita Killer Instinct, o como se conoce en España, “Patéale fuerte”. Hay que ver cómo procesa su no presencia en la Copa del Mundo en caso de que se concrete (7).

Peruzzi: no participó en ninguna jugada de gol, pero es tanto la sensación de peligro que genera con sus subidas, que el balance termina siendo positivo (5).

Matías Viña: batalló (2).

Tata González: otro ejemplo claro de que venir a jugar a Nacional para asegurar su presencia en la selección no estaría dando sus frutos. Le pasó a Nacho González en el 2013, se vino a Nacional pese a que tenía menos ganas de ponerse la camiseta que de tomarse un jugo caribeño sin diluir, y nunca más fue citado. Al Flaco Fernández le pasó lo mismo. Papelito Fernández, otro que vino y lo llamaron una vez porque es simpático, pero nunca más jugó. Y el Tata no fue la excepción. No en vano el otro día en Jardines fue el único jugador de Nacional que no apareció en la foto. Hasta Rolín estaba. Hasta Rogel. Hasta el gordo Amaral y el Hormiga Valdez estuvieron más cerca de aparecer en la foto que el Tata (1).

Pacha Espino: tuvo una recta final del torneo de odontología, como dijo aquel viejo relator. En el resto del certamen estuvo en su nivel habitual: más bien bajo. Pero fue factótum cuando más se lo necesitó (6).

Gordo Polenta: lejos del nivel de otrora, pero no vio la roja en todo el torneo. En un país en el que hay plebiscitos por cada estupidez que ni le cuento, habría que decidir: el Polenta genial que te puede dejar con 10 en cualquier momento, o el Polenta medio pelo que nunca es expulsado (4).

Corujo: es, sin temor a equivocarnos, el mejor Corujo del fútbol mundial. Cuando debutó recordaba mucho a Fernando Kanapkis. Pero con el tiempo se fue afiatando, y hoy en día, nos sigue recordando a Kanapkis. Tiene estudio y se nota, lo cual puede llegar a complicarlo tarde o temprano (6).

Resultado de imagen para Mejía Fénix
Rolín: fue su mejor campeonato en mucho tiempo. Claro, casi que no jugó. Quizás fue por eso (1).

Rogel: otro que levantó mucho su rendimiento (2).

Erramuspe: se estima que el Cacique lo trajo para pagar una apuesta (2).

Arismendi: era la figura del equipo hasta que se lesionó. Después volvió y se volvió a lesionar. Al final creemos que ya estaba recuperado pero, para ese entonces, ya no había lugar para él (4).

Resultado de imagen para Zunino DanubioZunino: nadie daba dos pesos por el ex violeta, pero se podría decir que cumplió. Incluso hizo un gol estando lesionado, lo cual levanta su calificación (5).

Aguiar: fue de más a menos. Es decir, de más puteado a menos puteado. Tuvo la inteligencia de lesionarse antes del clásico y de meter una buena selfie con gesto alegre y la copa en las manos, como para demostrar su compromiso. Es que justo le comentaron “mirá que están llamando para decir que se dieron cuenta que cuando se pusieron a cantar frente a las cámaras, justo bajaste la cabeza en la parte de “sos el papá de Peñarol”, la gente es tonta pero no tanto”. Y listo, fue y metió selfie, lo cual asegura su permanencia en el primer equipo. (5).

Oliva: gran descubrimiento de Medina. Lo hizo debutar en uno de los clásicos de verano que Nacional perdió, como para que el botija le perdiera el miedo al fracaso de entrada. En los último partidos, a su rapidez y exactitud para jugar, le agregó un condimento: la modalidad “no como ni con hambre” con la que le metió el peso a un sinfín de jugadores rivales. En el debe, debe moderar su tendencia a rematar desde afuera del área sin ninguna posibilidad aparente de marcar (en total, 53 remates desde afuera del área, un gol) (7)

Neves: era la gran esperanza del mediocampo albo, hasta que se afeitó el bigote, y desapareció de la consideración del entrenador. Afortunadamente, durante los festejos, vimos que el mostacho le volvió a crecer, lo cual seguramente le dará chances de retorno para el Intermedio (3).
Resultado de imagen para Carlos De Pena
Facundo Waller: debe ser el hombre que más fuerza por jugar en Nacional hizo en la historia del club. Llegó lesionado y cuando se estaba por curar, se volvió a partir. ¿Qué nos enseña esta historia? Nada, como el 95% de las historias (SC).

Colo Romero: le cerró la boca a quienes pensaban que solo jugaba bien contra Peñarol. Es que quedó demostrado que tenían razón, así que optaron por el silencio (3).

De Pena: indiscutiblemente fue el jugador más puteado del primer semestre, merced a un sinfín de flojas performances que comenzaron bien temprano, con su expulsión en el primer clásico del año, cuando jugó de lateral con la 10 en la espalda. Típico ejemplo de jugador que vuelve peor de lo que se fue (2).

Viudez: se esperaba más de Tabaré. No importa cuando lean esto, es el clásico ejemplo de jugador que uno lo ve y dice: tiene grandes condiciones, pero que se sustentan más con sensaciones que con rendimiento. Por lo que jugó, (3). Por lo que creemos que podría jugar, (9). Promedio: (6).

Otormín: tras un par de campeonatos sin ser tenido en cuenta, volvió al primer equipo y tras unos minutos en cancha, se rompió los ligamentos. Como para dimensionar la importancia de cumplir nuestros sueños (2).

Bergessio: anotó más goles en estos 4 meses que en los últimos 7 años, año más año menos. Creemos que encontró su lugar en el mundo, lástima que lo encontró un poco tarde (7).

Labandeira: ingresó en un par de partidos y demostró desfachatez. “Si quisiera desfachatez, veo una película de Tristán” dijo el Cacique, y nunca más lo puso (3).

Coelho: anotó un gol importante y luego casi no jugó. Empero, su Instagram es de los mejores del plantel (3).

Barcia: pasó de ser un ex futbolista a un promisorio juvenil en cuestión de pocos partidos. Tiene demasiado estudio para mi gusto, y ojitos claros. Debería terrajizarse un poco para poder pegar el pase al exterior (5).
Resultado de imagen para Viudez Defensor
Bueno: Es el jugador más extremista del miundo. Hay varios deportes en los que las notas más altas y las más bajas son eliminadas para dar con la nota más justa. En el caso de Gonzalo Bueno, si sacamos los partidos en los que fue la mejor figura del campo, y los partidos en los que fue el peor de la cancha, no nos queda nada. Nobleza obliga: tiró los mejores centros del campeonato. Ni el Leo Sarro a Vázquez le ha tirado mejores centros (5).

Papelito Fernández: es un torbellino de alegría, como definía el locutor de canal 10 a Gary Colleman en la publicidad de Arnold. Anotó el gol más importante del torneo, por aquello de que más vale gol en la final en mano que 10 goles volando, como los que anotó el delantero Trans de Danubio. Hablando de mano, recordemos lo que declaró tras anotar un gol clásico.

DT Medina: una bocanada de aire fresco en tiempos de trajes hechos a medida, gesto distendido, estudio y palabras elaboradas, surge el Cacique, con su equipo deportivo, su gesto contrariado e insatisfecho, y palabras inventadas. El triunfo del boliche sobre la escolaridad (8).

4 comentarios:

Danzón dijo...

¿Y el puntaje de Papelito?
¡Estulticia!
Por lo demás, muy linda la columna.

Fabián dijo...

Buenisima la nota!! Com dejos de realidad, pero muuuuy comica

Coby Braian dijo...

Lo digo Hoy, y vengan de a uno: EL TATA VA A URSS 2018

zorro d colonia dijo...

Qué dice el mongólico este?!