lunes, 18 de diciembre de 2017

Ni Rombai se atrevió a tanto

Rockeros se quejan de que nadie los cuida


Los hechos son conocidos: en la noche del sábado un temporal le dio de bomba a parte del Uruguay y ese fuerte viento que sopla tiró abajo un escenario en Piriápolis donde se realizaba un festival de rock. Algunas personas resultaron heridas, algunos equipos rotos, caos, descontrol y la debacle total (bueno, eso último no, aunque a El País le hubiera gustado).

El festival se suspendió apenas unos minutos antes de que se cayera el escenario, cuando quedaban por tocar dos bandas, sobre la medianoche.

Uno de los conjuntos musicales publicó en su cuenta de Facebook que antes de que se hiciera oficial la suspensión, y luego de discutir con la organización, sus managers resolvieron que no tocarían en esas condiciones. Los hechos le dieron la razón a los managers.

Pero lo curioso es que en su comunicado también le pegan a Inumet por no haber pronosticado a tiempo el temporal (valga la no redundancia).

"Otra vez Inumet emitiendo, levantando y volviendo a emitir alertas meteorológicas como si se tratara de un juego cínico", dice la orquesta en su página de Facebook.

Lo cierto es que Inumet publicó una alerta amarilla para la zona a las 17:30 donde mencionaba que "podrán registrar tormentas aisladas acompañadas de ocasional caída de granizo, intensa actividad eléctrica y rachas de viento fuertes". Es cierto que luego la levantó (a las 20:30), diciendo que las condiciones habían mejorado aunque se continuaba monitoreando la situación.

Volvió a emitir alerta, esta vez en nivel naranja, a las 22:30, una hora y media antes de que sucediera la desgracia.

Quizás el conjunto musical en cuestión no tenía un celular con internet a mano como para chequear las alertas meteorológicas, o estaban tan enfrascados en pedirle a la organización que suspenda la actividad que no pudieron verlas, o esperaba que la gente de Inumet se apersonara al festival para pedir que se cancele todo.

Lo cierto es que sigue existiendo gente que pretende que las alertas meteorológicas sean exactas, no sólo en lo que pronostican sino también en las zonas donde afectará, y se den con 48 horas de antelación, sin tener en cuenta que si cambia el viento, cambia todo. Gente que ve la alerta y sigue como si nada, o sale a mirar a ver si se confirma.

Y rockstars de 40 y pico de años que esperan que su mamá Inumet les diga "llevá un saquito por si refresca", pero cuando se los dice y no le hacen caso, después encima la rezongan.