viernes, 30 de septiembre de 2016

Salada la canchita: El mejor cineasta de Calanda

El sábado pasado comenzó un ciclo sobre Luis Buñuel en Cinemateca Uruguaya. No están todos sus films ni nada que se parezca y ni siquiera están todos los imprescindibles pero es una buena ocasión para comenzar a conocer -o rever- la obra de quien probablemente haya sido el mejor director de cine de todos los tiempos.

Él hubiera rechazado abiertamente la anterior afirmación. Apenas aceptaba ser el principal cineasta nacido en Calanda, un pueblo aragonés de mil y poco de habitantes. Su obra, culminada hace cuarenta años se adelantó a su tiempo y sigue siendo removedora y vigente más que la de muchos cineastas que podrían, por edad, ser sus nietos. 

Un perro andaluz
Durante mucho tiempo se consideró que "Un perro andaluz" (1927) y "La edad de oro" (1931), dos obras maestras indiscutibles del cine -uno, un cortometraje mudo que causó estupor; el otro, un mediometraje de los principios del sonoro que fue largamente prohibido en Francia- eran la obra de la genialidad del ya famoso pintor surrealista Salvador Dali, en colaboración con "un amigo" ignoto. 

Cuando se dio a conocer "Los olvidados" (1950), esos juicios tuvieron que ponerse en entredicho. El joven español, hijo de burgueses acomodados, había pasado su primera juventud en Paris familiarizándose con la vanguardia francesa. Luego de las dos películas referidas trabajó en obras urgentes y menores hechas por una productora del gobierno atacado por Franco y sus secuaces. Buñuel se exilió al finalizar la Guerra Civil, trabajando dificultosamente en Estados Unidos hasta que fue echado por declaraciones de su gran (ex) amigo Dalí, simpatizante del bando contrario, tildándolo de ateo e izquierdista.


La edad de oro
Recaló en México, medio que de casualidad (la viuda del protagonista de "Un perro.." se había casado con un productor francés que estaba en ese país) y comenzó a trabajar. "Los olvidados" fue su primer encontronazo con la censura -por su retrato de miseria infantil- pero al mismo tiempo un gran reconocimiento a la industria del país por la calidad de esa obra maestra.

Durante unos quince años Buñuel realizó regularmente largometrajes, muchas veces con presupuestos paupérrimos (y calamitosos) tomando libretos rutinarios a los que (casi) siempre sabía agregarles toques personales. Poco tiempo después comenzó a alternar sus trabajos mexicanos con producciones en Francia, hasta que después que en 1965 nadie le consiguiera el dinero para completar "Simón del desierto", se hartó y se radicó definitivamente en el país galo, cerca de su propia patria, donde estaba proscripto.

Los olvidados
En 1961, sin embargo, España le había permitido volver a trabajar, como símbolo de apertura internacional de la dictadura. El resultado fue -intrépidamente- una trompada en la boca del estómago del régimen, no sólo represivo en lo político y social, sino medieval en su concepción religiosa y moral: "Viridiana" no sólo es un ataque a la caridad pequeño burguesa sino otro título excepcional, demostrando que Buñuel era cualquier cosa, excepto un artista dócil.

Finalmente, con el éxito de crítica y público de "Belle de jour" (1967), llegaría la aceptación mundial del aragonés, ya considerado como un indiscutible y un artista, más que un provocador, lo que le permitió incluso volver a trabajar en su país natal, con una obra más convencional, "Tristana" (1971). Codiciado por los principales festivales internacionales, concidiendo con una madurez del público que podía aceptar determinados temas y desvíos narrativos, la obra buñuelesca fue transformándose en un conjunto de films -aparentemente- más calmos y convencionales.

Belle de jour
Con "El discreto encanto de la burguesía" (1972), Buñuel ganó el Oscar a mejor película en lengua extranjera y un importante éxito de taquilla. Setentón, finalizó su magnífica carrera con la formidable "El fantasma de la libertad" (1974), donde el absurdo vital y la demolición de todos los convencionalismos de la sociedad nos remontaban a su ya lejana juventud surrealista, servidos brillantemente por una forma novedosa, donde no había protagonistas y cada historia desaparecía cuando debía llegar la culminación lógica, para dar paso a otra que no tenía nada que ver. Haría aún otro largometraje -"Ese oscuro objeto del deseo"- en 1977, interesante pero sin tanta trascendencia.

Salada la canchita, una columna que no le tajea el ojo a nadie, hoy te trae las primeras obras maestras de la obra de don Luis en las mejores copias disponibles. Un perro andaluz es surrealismo y non sense puros, el único film en que Dalí y Buñuel colaboraron a la par. La edad de oro es una blasfemia violenta a los valores burgueses como dudo que se haya hecho en ningún otro momento de la historia del cine y el aporte daliano es muy menor. 

   
Un perro andaluz


La edad de oro

Una película subestimada en su momento pero reinvindicada como brillante posteriormente: El (1952). Una historia de celos enfermizos que puede tomarse como un melodrama convencional o como un disparate surrealista, al mismo tiempo.


La canchita que viene, terminamos con Buñuel.

14 comentarios:

Alvaro Fagalde dijo...

Primero en comentar. Me encanta tu columna. La leo siempre, aprendo mucho de cine y de la vida.

Facundo dijo...

Segundo en comentar. Suscribo las palabras del primero en comentar.

Coby Braian dijo...

Tercero en comentar. Suscribo las palabras del segundo en comentar; que suscribe las palabras del primero en comentar.
(Cómo comieron en Ariel y la Vía!! La proxima corten a Paez y que juege Mutombo)

ilich nin dijo...

Cuarto en comentar. Suscribo las palabras del tercero que suscribe, las palabras del segundo que suscribe las palabras del primero en comentar Con las salvedad que yo además preparé el mate y miré el primer corto de Buñuel por eso no pude comentar segundo y además suscribo lo dicho por el tercero en comentar en lo referente al basquetboul porque esto es Peñarol

Alvaro Fagalde dijo...

Si juega el abuelo de Mutombo, igual salimos ganando.

ilich nin dijo...

Mutombo es el negro de whatsapp?

mike yanagita dijo...

Buñuel es DIOS.
y no digo más nada...

ilich nin dijo...

Ahora me explico un poco Mike, soy un ateo del séctimo arte por eso no entendí un carajo el corto a medias con Dalí

Enanobufon dijo...

Grande Buñuel
Grande Faga

Alvaro Fagalde dijo...

La semana que viene hablaremos de las interpretaciones de las peliculas buñuelescas.

mike yanagita dijo...

EL Perro Andaluz es más de lo que se habla que lo que realmente es: una humorada de dos amigotes con dinero.
El verdadero Buñuel es el cineasta, el hacedor de películas, el que tiene la suficiente autoridad para sentarse en un mismo sillón con Hitchcock, Billy Wilder, John Ford y siguen las firmas.

Dollo dijo...

Ya me parecia que me habia olvidado de hacer algo el sabado al levantarme!!!
12avo en contestar. Suscribo las palabras del cuarto, que suscribe las palabras del tercero, que suscribe las palabras del segundo, que suscribe las palabras del primero en comentar.
Todo bien con Luisito, pero a la fila. Vas despues del Ingmar.

Pancho dijo...

Grande Faga como siempre, deliciosa reseña de Buñuel, el genio.

Alvaro Fagalde dijo...

Gracias, Pancho.

Gracias a todas y todos por comentar.