viernes, 5 de agosto de 2016

Salada la canchita: El díptico de Oppenheimer sobre Indonesia

Indonesia consiguió la independencia de los holandeses inmediatamente después de terminada la Segunda Guerra Mundial bajo el liderazgo de Sukarno, un lider nacionalista, que tuvo una relación no exenta de conflictos con los movimientos sociales y los partidos de izquierda, liderados por el Comunista (PKI). En 1965 -año del nacimiento de este servidor- un golpe de estado confuso fue contrarrestado por el ejército, se culpó al PKI y se emprendió una violenta represión contra todo opositor no demasiado afín a los militares. Después, para defender a la democracia, derrocaron a Sukarno y no convocaron a elecciones por 40 años. El saldo fue de alrededor de un millón de indonesios asesinados por los golpistas.


Toda esta historia no ha sido contada así, por cierto, en las escuelas del país, tal como se muestra en "La mirada del silencio" (2014), segunda parte del formidable dúo de películas documentales que realizó el director norteamericano de origen judío Joshua Oppenheimer, completado con "El acto de matar" (2012). No sólo ambos films documentan lo que nunca se ha dicho dentro del país, sino que fueron realizados no sin riesgos. Los colaboradores indonesios son registrados en los créditos como "Anonymous".
El acto de matar

"El acto..." es una obra maestra que trata de las matanzas desde el punto de vista de los culpables. Con el sencillo expediente de dejarlos que digan lo que quieran sobre el tema, Oppenheimer consigue un alegato demoledor. Los asesinos describen cómo mataban, recreando sus actos y sin mostrar, generalmente, el menor atisbo de arrepentimiento de sus crímenes.

Al contrario de lo que parece leyendo el párrafo anterior, no es una película deprimente o que se limite a enumerar actos sádicos. Si no fueran tan monstruosos sus asesinatos, los personajes retratados son cómicos y hasta nos inspirarían lástima: recrean la forma de matar y, a veces, casi sufren las consecuencias del realismo de su actuación o, al comienzo, intentan filmar una especie de comedia musical que hay que ver para creerla. El director no los exonera de su culpa, más bien que humanizándolos los hace más verosímiles.
Oppenheimer

"La mirada..." es más convencional, pero no menos contundente. Esta vez, Oppenheimer se centra en las víctimas, en su miedo aún presente 50 años después, en la impunidad de quienes asesinaron a sus familiares. El protagonista es un oftalmólogo que nació dos años después que asesinaran a su hermano. Viendo testimonios filmados por el director, termina entrevistándose con varios de los responsables de la masacre.

Las dos películas -inéditas en Uruguay- juntas documentan claramente lo que ocurrió: un genocidio propio de la Guerra Fría, donde con la excusa del comunismo, se masacró a centenares de miles de disidentes, acallándose a sindicalistas e intelectuales. "-Estados Unidos nos enseñó a odiar a los comunistas", dice uno de los entrevistados en "La mirada..." y uno no se imagina qué puede pensar el director al comprobar el papel jugado por su propio país.

La mirada del silencio
Frente a frente con una víctima indirecta, algunos niegan su responsabilidad de una forma impresentable y otro culpable cambia de tema mientras su hija queda horrorizada con lo que escucha.  

Estos dos documentales contundentes, irreprochables en el manejo de la información, bien narrados, necesarios, ilustrativos de una historia que aún hoy sigue contándose en forma mentirosa (hay que ver la escena en donde se le dice a unos niños que los comunistas arrancaban los ojos a los militares que se oponían a sus métodos) en un país en donde la verdad se ha sepultado por decreto y donde buena parte de su población aún sigue con miedo y muchos de los genocidas (Fuerzas Armadas y bandas paramilitares) siguen con el poder y la riqueza mal habidas tan campantes.

Por suerte, en nuestro continente estas cosas nunca han pasado.

Salada la canchita, una columna que se juega la vida por la verdad, siempre que sea en un país a miles de kilómetros, hoy no te trae ninguna de esas  películas pero sí unos trailer en HD que te caes de culo:   

Trailer de "El acto de matar"

Trailer de "La mirada del silencio".

Bueno, está bien. No lloren más. Acá está El acto de matar, un documental imprescindible.


7 comentarios:

ilich nin dijo...

Yo, si me conseguía un líder que se llame Sukarno, me adhiero a la causa inmediatamente. Lo más parecido que tenemos acá es Carles, no es lo mismo pero tiene su arrastre.

Dollo dijo...

Gracias Faga.
Creo que esta vez voy a pasar de tratar de mirarlas, tienen toda la pinta de ser bajon, bajon, ¿verdat?


Alvaro Fagalde dijo...

La verdad que no, Dollo. Son fuertes pero no son bajoneantes.

Facundo dijo...

Su columna da ganas Don Fagalde

Alvaro Fagalde dijo...

Espero que de ver cine, Facu.

ilich nin dijo...

No pude terminar de verla, increíble tanta impunidad. Y tanto mongolismo, los tipos son como una caricatura de la violencia y el poder obtenido y ejercido a través de la misma.

Alvaro Fagalde dijo...

Es cierto, Ilich.