miércoles, 15 de junio de 2016

Londres Cap. 2 (la gente)

En el Camden, algo así como el Paso Molino londinense.
Mi amiga Bernarda me dijo: "Reyes, a vos la gente te va a encantar. Cada cual en la suya, no se meten con nadie, si existís o no, les da igual". Y tal cual. Cosas que deberían ser cotidianas, como caminar por la calle con tu mujer sin miedo a que le griten alguna guarangada, allá lo son. Las mujeres se visten como se les canta, así sean flacas o gordas, altas o bajas, blancas o afrodescendientes. Los hombres, generalmente divinos botijas, ni miran. Realmente, no sé cómo hace para coger esta gente. Supongo que en los bares van con la lanza al hombro porque, la verdad sea dicha, se ve mucha gente con niños chicos, así que alguna actividad sexual se ve que prolifera.

Sin embargo, lo anterior va acompañado por un trato bastante superior en cuanto a la preocupación por el prójimo. Por ejemplo: en los comercios, si preguntabas por un producto y no tenían, te daban instrucciones sobre dónde conseguirlo, aunque se tratara de una empresa rival. Los empleados pensaban más en el cliente que en defender los intereses de la empresa. Sé que acá también ocurre en algunos casos, pero no es la norma.

Y luego, si le preguntabas algo a alguien en la calle (por ejemplo, cómo llegar a Trafalgar Square) los tipos dejaban de hacer lo que estaban haciendo, se ponían a pensar, intentaban realmente ayudarte. Algunos pelaban el celular y te daban indicaciones certeras, aunque en la mayoría de los casos te mandaban a cualquier lado. Pero no por maldad, los tipos intentaban colaborar.

Por la calle veías cosas llamativas. Por ejemplo, se dieron cuenta de que los niños son un flagelo, y les pusieron ruedad: niños de 5 años en carritos de bebé es algo normal. Y los que no, van con sus propios monopatines de 3 ruedas, con los que se sienten verdaderos dueños del asfalto. Claro: las veredas son perfectas y lisas. Y me atrevo a arriesgar que más baratas de hacer que las clásicas con baldosas. De hecho en mi barrio en 2007 hicieron veredas "de material", sin baldosas, y hasta el día hoy se mantienen inalterables. ¿Será que es tiempo de abandonar las baldosas grises acanaladas que solo se ven en el Río de la Plata? ¿Eh?

¿A qué vamos con esto? ¿Ellos son mejores que nosotros, siendo que ellos arrasaron con pueblos enteros por unos mangos, siendo que nosotros -salvo Paraguay- nunca nos metimos con nadie? Y no, no es esa la idea. Creemos básicamente que Montevideo es una gran ciudad, que tiene todo para ser mejor de lo que es, pero que encuentra su mayor problema en la gente. La gente es la que ensucia, la que te trata mal, la que se cuela, la que intenta sacar 20 metros de ventaja en un semáforo, la que te putea porque sí.

Hasta la próxima.

8 comentarios:

Facundo dijo...

¿Hay viejitas que te piden ayuda con el celular y te drogan?

ilich nin dijo...

Es lo que heredamos los hinchas del CURCC, y nos diferencia del resto, ese trato con la gente. Acá es casi igual si le preguntás algo a alguien con nuestra amada camiseta aurinegra, hay altas probabilidades que también te pele el celular (el tuyo) y te de indicaciones para ir a la concha de tu hermana. Al final no valorás lo nuestro, tuviste que hacer miles de millas para entender esta hermosa tierra.
Lo dicho, nadie es profeta en su tierra

Lanchita Bissio dijo...

Como dijo algún filósofo contemporáneo: El único problema de Uruguay es que esta lleno de uruguayos.



Igual la rubia Albión es insulsa para todo, no es de extrañar que consideren que ayudar al prójimo sea algo normal. Acá lo hacemos pero nos agrandamos y nos sacamos chapa de solidarios

Alvaro Fagalde dijo...

Los que miran y le dicen ordinarieces a las mujeres son los latinos. Los italianos, sobre todo.

El salir al exterior nos muestra que nosotros somos bastante zoretes con los extranjeros cuando preguntan algo. Aunq en otras sociedades son mucho peor q nosotros.

Ce dijo...

British, intelligence.

ilich nin dijo...

En Rivera ni librería hay, voy a ver si me lo fotocopio ahora que es legal.

elCofre dijo...

Qué tema la gente.
El problema de uruguay es que está lleno de uruguayos porque al uruguayo no le gusta la gente, y menos los uruguayos y a los uruguayos tampoco le gustan los uruguayos.
Ta todo lindo con el cuentito de que somos un pueblo solidario pero si se trata de compartir, la mayoría se ponen a llorar porque todos quieren cuidar su chacrita.
Putos, todos putos.
Me voy a pegar un tiro en las bolas y vengo.
Menos mal que tenemos la mariguana pa soportarnos por un rato...

Canario dijo...

Yo noté lo mismo cuando fui en 2011. Antes de ir te dicen que son todos unos culos rotos, pero después estás allá y son buena onda. Un loco tenía un mini cooper divino (de los viejos, porque los nuevos hay como motos yumbo se ven acá) y estábamos ahí sacandole unas fotos vino, lo abrió, nos dejó sacarnos fotos adentro de la auto de el y todo legal.
Y el uruguayo siempre está pa la chacrita, la del solidario te la miden cuando hay grandes campañas de recaudación de fondos/alimentos/ropa.