viernes, 13 de mayo de 2016

Salada la canchita: Pedro, pasiones y amantes

Una cosa fue el "destape" y otra la "movida", aunque estén muy relacionados. Después de cuarenta años de una dictadura medieval, no sólo en sus concepciones políticas sino también -incluso más- en las religiosas y morales, caído -o resquebrajado- el franquismo, llegó la ansiada libertad. Había que ponerse al dìa con décadas de voluntario aislamiento del mundo (como suelen hacer las dictaduras) y era inevitable que lo más bizarro, lo más escandaloso y, para decirlo de una vez, lo más prohibido, fuera lo que llamaba la atención a una juventud que quería respirar aire fresco.

En ese ambiente fue que un joven Almodóvar (30 años) estrenó "Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón" (1980), sin llamar demasiado la atención y sin que la crítica lo diferenciara de otros escandalosos al tono. Desprolija como pocas, "Pepi..." que tenía a unas aún desconocidas Carmen Maura y Cecilia Roth, no parece nada que no pueda hacer un grupo de amigos con unas cervezas arriba, teniendo ganas de filmar chistes guarros. 

Kika
Pero el clic se dio en el segundo largometraje, "Laberinto de pasiones" (1982), mucho más "normal" y divertido, con Roth y un Imanol Arias que despegaba, una comedia de enredos con mucha "anormalidad". Que sería el punto de partida de la historia de monjas poco ortodoxas "Entre tinieblas" (1983), donde se termina de configurar el estilo Almodóvar: esas religiosas lesbianas y narcotraficantes  llamadas Sor Estiércol o Sor Rata de Callejón, entroncan con las ansias de desparpajo y liberación que son el aire de los tiempos.

Con "¿Qué he hecho yo para merecer ésto?"(1984), Almodóvar se pone más serio y más atento a los problemas de su sociedad, aunque no deje de hacer reir por el absurdo, con su historia de las desgracias de una ama de casa. Su siguiente film "Matador" (1986) fue el primero en conocerse acá. Para entonces, ya se había hecho de una fama a nivel cinéfilo en el mundo hispano. Realizó luego la intensa "La ley del deseo" (1986) pero fue "Mujeres al borde de un ataque de nervios" (1987), una comedia eficaz pero mucho más civilizada, la que llevó a coquetear con el Oscar y a trascender al gran público.
Todo sobre mi madre

Ya para entonces, Pedro tenía un culto significativo en nuestro país (y en Argentina y en unos cuantos lados más) basado en un público que le festejaba sus bizarreadas y su ambiente de fotonovela y boleros traído con un poco de cariño y otro poco de crítica. Sus primeros films fueron llegando con atraso, mientras el propio director ensayaba lentamente otros caminos. Más profesionales, menos espontáneos, más sustanciosos, menos personales.

En 1999 llegó finalmente al Oscar con "Todo sobre mi madre", su película más sobrevalorada. Perdió -contra todo pronóstico europeo- la Palma de Oro de Cannes con "Rosetta", un drama de los hermanos Dardenne mucho más importante. Almodóvar era una estrella internacional, celebrado por los festivales, que no escandalizaba ya a nadie (la transición había terminado hace tiempo) pero al que le festejaban sus chistes transgresores, mucho menos numerosos que antes.
Hable con ella

Sin embargo, el director manchego no cedió íntegramente a la tentación que le reclamaba la crítica europea de dedicarse a dramones escapistas y rocambolescos. Se puso serio y le salió bien ("Hable con ella", 2002) y se politizó y le salió mal ("La mala educación", 2004). Ultimamente, volvió al melodrama pasional con buenos resultados ("La piel que habito", 2011) y al humor, pésimamente ("Los amantes pasajeros", 2013). Ahora se viene "Julieta", recién estrenada en Europa. Atento con la recuperada actriz Emma Suárez.

Apoyado en su elenco -las famosas "chicas Almodóvar", término que no creó él, por cierto- nuestro amigo Pedro utilizaba no sólo a sus hermosas protagonistas (Maura, Roth, luego Victoria Abril y Penélope Cruz) sino también a la espléndida veteranía de Marisa Paredes, a la descacharrante vejez medio atontada de la recientemente fallecida Chus Lampreave o a la increíble nariz de Rossy De Palma. También es bueno recordar a los hombres, especialmente a Eusebio Poncela y a un Antonio Banderas que siempre hacía papeles de chico tímido y medio quedo, aún cuando fuera un violador ("Kika").

La piel que habito
Con 66 años, Pedro Almodóvar no tiene nada que demostrar pero tampoco parece haber sido capaz de renovar su cine.  Está viendo que ya pasaron sus años más fermentales y originales y que el único escándalo que produjo en lo que va del siglo XXI fueron algunas declaraciones contra el PP. Hoy la vanguardia del cine pasa por otro lado, pero uno sospecha que el viejo Pedro nos puede dar todavía algún que otro placer en forma de largometraje. Mal o bien, mantuvo su nivel en épocas como las del cambio de siglo que fueron nefastas para la cultura española, así que no hay razones como para no seguir dándole crédito.

Salada la canchita, una columna que supo emputecerse abundantemente en años de destape, hoy te trae material poco conocido de los comienzos de nuestro personaje. Primero, un clip de cuando cantaba (?) a dúo con McNamara:

      
y luego, un mediometraje encargado por TVE, poco visto por aquí: Trailer para amantes de lo prohibido (1984). Vean y juzguen.


Para finalizar, el tema de Joaquín Sabina que desveló un buen tiempo a Pedro, que no podía darse cuenta si era a favor o en contra:

 

8 comentarios:

Facundo dijo...

Almodovar y 10 más

Alvaro Fagalde dijo...

¿Vos decís q Almodovar es el Diente Lopez del cine actual?

Dollo dijo...

Gracias Faga.
Aprovecho el comentario para mencionar a Volver, que creo fue la ultima pelicula de
Almodovar que vi.
Mi memoria me ha hecho olvidar parte de la pelicula, pero por alguna razón la sigo teniendo en la cabeza, quizás por la versión del tango "aflamencado" o vaya uno a saber porque (y actuaba un ratito Chus).

Maximiliano Melo dijo...

El término "chica Almodovar", deja entrever que el muchacho le sacaba punta... Son rumores, son rumores!!

Alvaro Fagalde dijo...

"Volver" esta muy bien.

Lo de sacar punta... mira el video de la primera cancion.

mike yanagita dijo...

un tipo divertido Almodóvar y un gran director de actrices, a la altura del mejor Woody Allen y por qué no? el sobrevalorado Bergman.
Ha hecho milagros con actrices como Marisa Paredes, Victoria Abril (Tacones lejanos es maravillosa), Chuz Lampreave y últimamente la promocionada Penélope...

Lo "malo" del tipo es que creó una tendencia nefasta: cualquier mansflora se cree Almodóvar porque usa colores chillones y escucha boleros horripilantes.
Pero salvando ese punto, un gran director de cine a secas.

Alvaro Fagalde dijo...

También cualquiera se cree Tarantino hoy en día. Ya va a haber canchita sobre Bergman.

mike yanagita dijo...

Tarantino y Almodóvar se convirtieron en nombres de "boliches cool" regenteados por universitarios vagonetas y que en el Uruguay Siglo XXI adquieren el status de "espacios culturales" (?), gracias a la indoblegable prédica de "intelectuales de café".

A medida que avanza esa modita, en Uruguay no queda un puto cine decente...