viernes, 27 de mayo de 2016

Salada la canchita: esa revista aurinegra que copiaba a otra también aurinegra...

Número 236, última tapa en papel
ESCENA: Kiosco de Bvar. Artigas y 18 de Julio. FECHA: Hace unos 20 años. PERSONAJES PRINCIPALES: Un hombre de unos 30 pirulines, barbudo y regordete y una empleada apenas veinteañera, regordeta y lampiña. PERSONAJE SECUNDARIO AL QUE NADIE LLAMÓ: Una septuagenaria con una cara de víbora amargada como pocas.

HOMBRE- ¿Me das "El Amante Cine", por favor?.
CHICA- Sí, como no. (y se dirige sin titubeos a la parte donde tiene las revistas de porno duro, de donde extrae triunfante, una que exhibía una complicadísima maraña de gente haciéndose de todo)
HOMBRE (sonríe un poco)- No, no. Es una revista de cine. Es aquella, ¿ves? (señala)
VIEJA (lo mira de pesado al hombre robusto, con cara de "tan grande y gordo y tan jeropa...")
HOMBRE (se va sabiendo que las dos féminas y algún transeúnte adicional lo siguen con la mirada pensando: "sí, cine, sí...")

En los cada vez más resecos mares de la crítica cinematográfica mundial -un oficio que no corre menos riesgos de extinguirse que el de afilador o de zapatero- hubo, esquemáticamente, dos escuelas que marcaron tendencias y tirrias: la inglesa (a la que adhirió la inmensa mayoría de los críticos uruguayos) y la francesa (id. los argentinos). La primera se caracteriza -siempre explicando todo con trazo grueso- por su puntillosa exactitud de datos y un poco de solemnidad al expedir sus opiniones y la escuela gala, en cambio, ha sido frecuentemente mucho más sanguínea e irreverrente, aunque ha pecado frecuentemente de caprichosa e incoherente.


Número 1
Fundada en 1992, la revista argentina El Amante Cine ha sido, sin dudas, la publicación extranjera más influyente en la cinefilia charrúa. En estos tiempos en que desaparecen del papel (o de la faz de la tierra) poderosos diarios, podemos decir sin temor a equivocarnos que no habrá ya revista de cine -ese género tan poco comercial- que pueda remarla con éxito. Para ser exactos, hace 4 años que "El Amante" (podrían haberle puesto otro nombre menos erótico, ¿no?) solamente sale en formato digital para suscriptores.

En Francia hay dos revistas que son el yin y el yang o el Peñarol-Nacional del muy particular público cinéfilo de ese país: "Cahiers du cinema" y "Positif". Fundadas en 1951 y 1952, respectivamente -no tienen discusión sobre el decanato- no sólo compiten lógicamente por un mismo mercado sino que se odian a muerte y difícilmente dejen de mirarse de costado para elogiar al que defenestró la competencia y viceversa.

En esa boludez entró -con 40 años de atraso- "El Amante". Durante unos 8 años, incluso, la portada era con los colores amarillo y negro copiando a la de "Cahiers", que hacía muchísimo que había cambiado su diseño. No era lo único en lo que la revista argentina copiaba a su admirada colega europea... de hacía bastante tiempo. Repetía cualquier gansada que hubiera dicho Jean-Luc Godard -uno de los primeros directores salidos de "Cahiers"- admiraba hasta al delirio a los artesanos Sam Fuller y Robert Aldrich a quienes los franceses habían reverenciado hacía ya tiempo y odiaban a los Tavernier y Louis Malle, que se habían destacado escribiendo en "Positif". Todo muy caprichoso.

Número 11
"El Amante" contribuyó en mucho a desacartonar la mirada crítica, haciendo temblar algunos preconceptos, poniendo en cuestión a los monstruos sagrados de la realización y enseñándonos un poco de relativismo en nuestra percepción de la validez de mucho cine, siendo muy inusual  su costumbre de incluir  en un mismo número una crítica a favor de un film y otra en contra. Esa mirada reinante en nuestro país de un cine académico y serio contra una porquería de géneros a la que no valía la pena prestarle atención estaba caduca hacía tiempo y bienvenidos aquellos que contribuyeron a jaquearla.

Pero en sus virtudes también estaban sus principales defectos. Herederos medio inconfesos de la muy polémica "teoría del autor" -a la que un día le dedicaremos una entrega de esta columna para profundizar sobre el tema- tenían odios y amores medio irracionales. Tanto, que no los explicaban, los daban por obvios. Muchísimas veces esos caprichos -y también, hay que decirlo, unas ganitas de escandalizar por escandalizar- los llevaban a disparates tales como decir que era mejor ver una de esas boludeces de Steven Seagal a "Puertas abiertas" (1990), un film interesante aunque un poco aburrido de Gianni Amelio.

Con el tiempo, también "El Amante" dejó la imitación de las tapas viejas de "Cahiers", se independizó un poco de aquellos juicios tan gastados o, quizás, leyeron los últimos números; abandonaron uno de los motivos de mayor interés para los cinéfilos que eran las notas atemporales (por ejemplo, un estudio sobre la obra de Hitchcock, que se murió en 1980) para centrarse totalmente en los estrenos del momento y la más rabiosa actualidad, incluyendo la frecuente visita de redactores a los principales festivales internacionales, de donde surgían también crónicas personales de los viajes, cada vez más ombliguistas.

El espectador exigente de hoy en día puede, con bastante paciencia, acceder a blogs personales y páginas de publicaciones y cinetecas donde podrá estar razonablemente al día, acceder a información sobre esa película que van a estrenar o saber qué está haciendo aquel director al que le perdió la pista. El futuro de las revistas de cine en papel es peor que sombrío. 

Con sus caprichos -muchos- y su arbitrariedad, "El amante cine" nos dio -o le sigue dando al que se haya suscripto a su edición actual- una mirada diferente a la que nos formó en aquellos tiempos en que también en Uruguay había crítica cinematográfica. No está nada mal, considerando que cada vez más nos alejamos de opiniones diferentes a las propias en cine y en todos los aspectos de la vida.

Valga como ejemplo final, un texto de "Cahiers" de los 70 ("El travelling de Kapó y otras cuestiones...") que la propia "El Amante" presentó como uno de los escritos más excepcionales de todos los tiempos sobre cine en general y que representó allá en Europa una (casi) sangrienta polémica hace 40 años. Aparte de algunas ideas interesantes sobre ética y narración que extenderían demasiado esta columna, hay una consideración que el autor cahierista (Serge Daney) transcribe del recientemente fallecido director Jacques Rivette -ex redactor y amigo de esa revista- sobre un film de Gillio Pontecorvo, director italiano amado por "Positif" y, obviamente, odiado por "Cahiers":

"Observen en "Kapó", el plano en que (Emmanuelle) Riva se suicida tirándose sobre los alambres de púa electrificados: el hombre que en ese momento decide hacer un travelling hacia adelante para reencuadrar el cadáver en contrapicado, teniendo el cuidado de inscribir exactamente la mano levantada en un ángulo del encuadre final, ese hombre merece el más profundo desprecio".

Acá esta la escena en cuestión. Diganme si es para tanto:


Daney escribió que después de leer ese párrafo de Rivette, decidió nunca ver "Kapó". En fin... 

20 comentarios:

Dollo dijo...

Demasiado profundo para un ignorante como yo...
Por otra parte, ¿que tal Kapó?
Gracias Faga

Alvaro Fagalde dijo...

Dollo: no arrugue. Que acá escribimos en un lenguaje fácil.

"Kapó" está bastante bien. Muy realista, nada de grandes héroes. Eso sí, es un tema deprimente, no es para ir un sabado de noche con una mina q uno quiera levantarse.

Facundo dijo...

Que lindo objeto la revista. Hay pocos momentos más lindos que tener en las manos recién recibido el último número de la revista que coleccionás.

Facundo dijo...

En mi caso revista Pronto.

Alvaro Fagalde dijo...

Facu: es la revista del crédito homónimo o es una tipo "Paparazzi"?

tasso dijo...

Esta columna es una fuente de sabiduria inacabable. Larga vida al Faga!

tasso dijo...

Esta columna es una fuente de sabiduria inacabable. Larga vida al Faga!

Facundo dijo...

Pronto es una de chismes. También recibo la de promociones del Devoto.

Lanchita Bissio dijo...

Yo me quedo con Empire y SFX (inglesas), que ni sé si todavía salen en papel

ilich nin dijo...

Eso te pasa por no ir siempre al mismo quiosco, o por lo menos deberías averiguar con Carles el Quiosco de la señora que le ofreció una pajita.

Muy lindo el artículo, me quedo con ese tema lamentable de la intolerancia, y si encima es por opinar distinto por el enfoque de un plano en una película, no me gustaría tener que explicarle al hombre que le aumentaron el IRPF.

mike yanagita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mike yanagita dijo...

Revista desconcertante como pocas la tal El Amante.
Por un lado era gozoso cuando decían que el cine argentino era la peor peste del mundo (aunque se tragaban los bagayos "ideológicos" de Aristarain como Un lugar en el mundo y Martín Hache).
Era muy confuso para un uruguayo "camisetero" adivinar de que lado de la cancha estaban (fue durante el menemismo, no olvidar eso). Podían ser "progres" y "gorilas" al mismo tiempo, bien cosa de porteños.

Su gran pecado fue el exceso de autorreferencia, cosa tan habitual hoy entre los papafritas que conducen cualquier tipo de programa o publicación.

Pero, más allá de todo eso, una revista para coleccionar sobre todo en sus primeros años...

Evaristo dijo...

Che Fagalde me imagino que algun dia vas a subir un archivo con todos los pfd de las columnas o no???

Hablando de revistas hace poco vi el documental
http://www.imdb.com/title/tt1674785/

Para mi, deslumbrante, lastimosamente lo unico que quedo en mi mente luego de verlo es la rabia y la frustracion de vivir y haber crecido en Uruguay y en el interior, donde nunca en la vida te ibas a encontrar cosas asi........condenado a vivir y crecer entre cosas simples y pedorras en la misma mediocridad de siempre. Esto aplicable a revistas,peliculas o lo que sea....

Alvaro Fagalde dijo...

Está en carpeta un libro virtual canchitero. Lleva mucho mas tiempo del que parece, pero lo voy a hacer apenas me desboludee un poco.

Puede ser muy interesante un documental sobre una revista humorística. Anoto.

Unknown dijo...

Aca tambien hay mocho progre que en realidad es gorila
El FA wstállemo

Alvaro Fagalde dijo...

Mirá quien reapareció. Bienvenido, Kim.

Danzón dijo...

Fagalde, usted que es un sabio del cine y del deporte, contésteme ésta: en la última escena de Trainwreck (o una de las últimas, no me acuerdo y no la voy a volver a ver porque es medio bodrio), hay unos basquetbolistas haciendo piruetas, de esas que pican en una especie de trampolín, dan unas volteretas y hunden la globa. Pues bien, creo haber visto que el último player si no se partió la gamba se partió la chota, o algo por el estilo. ¿Sabe usted algo de eso?

Alvaro Fagalde dijo...

Daqnzon: no conozco la pelicula. Mal yo. Vamos a ver si el señor Yutub me ayuda.

Alvaro Fagalde dijo...

Te referis a esto:

https://www.youtube.com/watch?v=Y7gTgzqJD-w

en el 2:46 hay un tipo q se ve q se engancha la pierna en la red o algo así, pero lamentablemente no muestran cuando se rompe las guampas contra el suelo.

Danzón dijo...

Exacto!!
Una flor para el malogrado baloncestista.