viernes, 11 de marzo de 2016

Salada la canchita: La revolución iniciada por el cine

La polèmica política daría para mucho: una revolución con todas las letras es una acción dirigida a derrocar un régimen y reemplazarlo por otro. Revoluciones exitosas en esos propósitos fueron la soviética, la cubana o la iraní, más allá de lo que terminaran siendo los gobiernos que surgieron de allí. Revoluciones fracasadas hubo por doquier. 


Lo que se conoce como el Mayo francés no llega a calzar los puntos de una revoluciòn, me parece a mí y fue un hecho bastante singular y más bien confuso que no parecía aspirar a mucho más de lo que llegó. Dirigido por estudiantes más bien burgueses, fue acompañada por cineastas también bastante burgueses que, sin embargo, eran los que más violencia querían ejercer.

En rigor -y de allí el título- los acontecimientos de mayo de 1968 en Paris fueron una serie de protestas un poco difusas que hicieron tambalear al gobierno del ya veterano héroe de guerra De Gaulle, pero no mucho más que eso. 

Lo que no muchos conocen es que las primeras protestas comenzaron cuando los cineastas franceses -especialmente los jóvenes de la "nueva ola"- se rebelaron contra la decisión del Ministro de Cultura de la época (el escritor antifascista André Malraux) de destituir al director -y fundador- de la Cinemateca Francesa, el muy particular Henri Langlois. Malraux tenía motivos valederos para elegir otro director: si bien apasionado fanáticamente del cine y máximo promotor de la conservación de todo el cine y no de las grandes obras maestras, Langlois no era precisamente el mejor administrador ni el más honesto.
Jean Luc Godard

Las protestas callejeras se incrementaron, el Festival de Cannes se suspendiò ese año por la interrupción de célebres directores que se solidarizaron con Langlois, incluyendo a un entonces muy radical Miterrand, a muchísimos cineastas de todo el mundo y a un desconocido Daniel Cohn Bendit, quien pronto lideraría el movimiento callejero de 1968.

Como todo proceso político, el Mayo Francés no nació de la nada. Había una rebeldía general en todo el mundo. Se caían varias viejas estructuras, muchos países se sacudían colonialismos y había una revolución sexual con la minifalda, el descubrimiento de la píldora anticonceptiva y la aceptación del movimiento feminista. Consignas como "Seamos realistas, pidamos lo imposible" eran simpáticas y resumían bien el aire de los tiempos. 

Jean-Luc Godard serìa el más revolucionario -si cabe el término- de los cineastas del momento, abandonando el cine industrial, filmando algunas manifestaciones obreras y movimientos de liberaciòn diversos en todo el mundo, aunque terminaría volviendo (más o menos) al cine comercial, cansado de comprobar que los obreros no iban a ver sus complicadísimos largometrajes políticos y preferían las comedias de acción de Jean Paul Belmondo o de Alain Delon. Pero sobre Godard habrá pronto una Canchita.
   

Y.E.T.P.A.P.
+ GEORGE KENNEDY - Efectivo actor de reparto que fatigó Hollywood durante décadas. Ganó un Oscar como mejor secundario (naturalmente) por "La leyenda del indomable", un film de presidiarios más simpático que importante. Hizo muchas más cosas, generalmente de villano, supongo que por esa cara de bruto que tenìa ("Charada"; "Muerte en el Nilo"; "Terremoto"), pero la mayoría lo recordarán por hacer de compañero de Leslie Nielsen en la serie de "La pistola desnuda", siguiendo la fórmula Zucker (x2) y Abrahms de utilizar actores serios en sus comedias.

JUNÁ QUE ESCENA, GIL
"Los nuevos monstruos" (1977), una comedia en episodios italiana con nada menos que Ugo Tognazzi, Vittorio Gassman y Alberto Sordi. El episodio que me viene a la mente, sin embargo, no estaba actuado por ellos sino por el mucho más mediocre -su carrera duró un suspiro- Eros Pagni.

El citado llega a una entrevista de trabajo y deja a su hija de unos diez años como mucho, esperando en un pasillo. Ya en la oficina, junto a su esposa poseedora de un inmenso y apetitoso busto mostrado en su casi totalidad por un enorme escote y sonrisa pilla al tono, comienzan a negociar con un productor de películas porno los detalles de la nueva actuaciòn.

-El público quiere más acción y más emociones -repite el productor. Aunque a veces los términos le parecen mucho a él, pero no tanto a ella, finalmente llegan a un acuerdo que significa que la próxima filmación tendrá una escena culminante de orgía con algo así como 5 negros, un par de perros, algún que otro caballo, látigos, consoladores y bolas chinas al por mayor. Pagni sale y se dirige a la niña diciéndole:

-Nena, andá con el señor que tenés que trabajar en otra película.

9 comentarios:

ilich nin dijo...

Para mi que Langlois tenía una licenciatura en cine sin terminar en La Habana y de ahí que Peláez y Figares embretaron a Malraux para su destitución.
George Kennedy se me hace parecido al jefe de Maxwell Smart que se merecería una canchita, o no, yo que sé.
Estos tanos son un plato, no?
Que no se repita el faltazo del viernes que me quedé con ganas de salada la Conchita pero no dije nada para no quedar como mamadera

LaSordaDeMierda dijo...

Que cerdos inmundos los tanos

Enanobufon dijo...

Langlois seria en Francia lo que es Martinez del Carril en Uruguay???...

Lo del Tano irreproducible....

Enanobufon dijo...

El del esta sobrando...

ilich nin dijo...

Lo de los tanos tiendo a interpretarlo mas como un signo de los tiempos que corrían que con una visión moderna de pleno siglo 20 para la cual sería impresentable, inadmisible incluso para Cachito De León en el ultimo de los tablados. Tan signo de los tiempos es, que creo que no se podría entender a un Silvio Berlusconi dirigiendo los destinos de italianos e italianas sin haber visto algo de cine de la picaresca italiana. Perdón Fagalde, esto me queda grande (se pueden hacer chistes al estilo picaresca italiana)

Alvaro Fagalde dijo...

Sorda e Illch: es solo un chiste.

Alvaro Fagalde dijo...

Enano: iguales de fanaticos y locos. Mas ordenado y riguroso Manolo

Langlois guardaba films en su ba#era. Manolo supongo q no

tasso dijo...

"Lo que se conoce como el Mayo francés no llega a calzar los puntos de una revoluciòn, me parece a mí y fue un hecho bastante singular y más bien confuso que no parecía aspirar a mucho más de lo que llegó. Dirigido por estudiantes más bien burgueses..."
Y si, no por nada Godard describe a toda esta generación de jóvenes como "los hijos de Marx y Coca-Cola" en Masculin-féminin.
A la muchachada francesa de entonces se sentía atraída por la revolución, pero no tanto como para dejar de lado los placeres (y placebos) del consumismo. Parecería que a lo largo de los años, esos niños de padres separados se fueron a vivir con su madre y al papá Marx no lo ven ni en foto...
Faga, un grande como siempre. Gracias por tanto.

Snyrar dijo...

Que capo fagalde.