jueves, 11 de septiembre de 2014

Salada la canchita: un cuento chino narrado por un tano

Michelángelo Antonioni (1912-2007) fue uno de los más grandes directores en la historia del cine. Así, sin más. Autor profundamente moderno, que no parece tener ninguna película sin interés, fue bastante incomprendido en su tiempo si bien no dejó de tener un éxito considerable, especialmente en circuitos de festivales y de lo que en algunos países se llamaba "arte y ensayo". Debieron pasar varias décadas de progreso en el lenguaje cinematográfico para que su calidad pudiera ser disfrutada plenamente, si bien ha sido bastante olvidado en los últimos tiempos.



Sin embargo, hubo un tiempo en que cada film suyo era esperado con muchísima expectativa por los cinéfilos de todo el mundo. Sus películas de los 60 -qué década, ¿no?- eran discutidas con pasión en tiempos en que el cine era discutido con pasión. Un tipo que siempre decía cosas interesantes, como se puede comprobar en los varios reportajes que hay en Youtube, tendrá su análisis más detallado en una entrega próxima de Salada la canchita.

En 1970, en el planeta La Tierra comienza otra década muy diferente a la anterior y las cosas también comienzan a ser diferentes para nuestro héroe, que inconformista y exigente como pocos, empieza a cansarse de tanto éxito -de crítica y un poco de taquilla- con una fórmula (la del hastío de la burguesía) que él abandona antes que el cine lo abandone a él, para buscar otros caminos. La Metro Goldwin Mayer (o MGM, la del león) lo contrata para que hiciera lo de siempre pero se dedica a retratar a la juventud radicalizada norteamericana en las universidades californianas en "Zabriskie point" (1970) con un resultado discutible, pero que molestó a muchos más que nada porque era muy diferente de lo que Antonioni solía hacer. Sin embargo, quedó claro que el hombre no sabía muy bien de qué hablaba.

Más polémica causó con "El pasajero" (1975), que con el entonces ascendente astro Jack Nicholson pretendía ser una interrogante metafísica bastante cercana a Cortázar -mucho más que "Blow up", donde había adaptado al argentino- y a Camus, en donde no había cuestionamientos sociales directos sino un montón de preguntas sin respuestas sobre la identidad personal y el sentido de la vida, que no gustaron demasiado a los productores norteamericanos.

Entre medio de ellas no estuvo inactivo. Fue a la China aún gobernada por Mao, invitada por el gobierno comunista y realizó un documental que no gustó demasiado al que te jedi: Chung kuo (1972). Muy poco vista, un poco larga para los criterios de nuestros distribuidores (3 horas y media), resulta interesante ver el punto de vista de un Maestro del cine sobre un país del que aún sabemos muy poco, inmenso y contradictorio, unos años antes que despegara como la potencia en la que se está transformando. Vale la pena -digo- apreciar una mirada extranjera sobre una sociedad tan importante en el mundo de hoy, tal como era cuando aún reinaban ciertas ortodoxias hoy totalmente abandonadas, para bien o para mal.

Dividida en tres partes, correspondientes a diferentes zonas de la China -un país que tiene territorio y habitantes pa tirar pa arriba- presentamos íntegra la primera parte, ubicada en Beijing, Pekin o como se llame la capital. Aclaramos que la foto de la reciente finalista del U.S. Open de tenis Caroline Wozniacki, no tiene nada que ver con nada pero la danesa está que se parte.


 

 



8 comentarios:

Mauro M. dijo...

Bien Fagalde, bien vos.

Por otra parte, hace mucho tiempo que no me siento capacitado para dispensar 3 horas y media de tiempo en una película.

Mauro M. dijo...

¿Para cuando alguna crítica de series?

De Jarmusch ya hablaste?
Te gusta?

Arriba la academia, muy bueno el programa.

Jacinto de Sayago, 145-3.

Sinca Bellos dijo...

No aguantaste viejo degenerado eh!!!

Alvaro Fagalde dijo...

De Jarmusch no hablé aún.

Yo puse un tercio de la película por eso mismo. Con el tema de tener el filme en un disco o en la computadora uno puede irla viendo de a poco, cosa que es mas potable que ver 3 1/2 horas en una sala de cine, digo yo.

Alvaro Fagalde dijo...

Hay mañas que no se pierden...

Mauro M. dijo...

Ok, esperamos la colurna del decano sobre Jarmusch.

ilich nin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Evaristo dijo...

Muy bueno como siempre Fagalde.... en cuanto pueda voy a mirar este documental o pelicula no se que es.

Youtube es lo mejor que ha pasado en los ultimos años,el otro dia vi un documental sobre los tupamaros increible...hecho por un sueco creo