viernes, 7 de marzo de 2014

Gracias por existir

Sabido es que desde un buen tiempo hasta parte, los hinchas de cuadro grande basan sus alegrías exclusivamente en las desventuras del rival tradicional. Cada vez es más común que los fuegos artificiales resuenen solo cuando a Nacional o Peñarol le toca caer ante un equipo peruano o ecuatoriano, algo que -para alegría de la industria cohetera- sucede cada vez más seguido. Es por eso que cuesta entender como lejos de estrechar lazos, los hinchas de uno y otro parecen odiarse cada vez más. ¿Qué hay detrás de ese encono constante que se traduce en agresiones en las redes sociales y pulmones en la Tribuna Olímpica?
Publicado en Brecha, 07-03-14.

A la ya casi tradicional tendencia al fracaso internacional de nuestros equipos más representativos, en los últimos tiempos se ha sumado una inverosímil facilidad para fracasar a nivel local. Peñarol está a como 45 puntos del líder de la Anual, mientras Nacional cambia de técnico pero se las sigue ingeniando para perder cada vez que se le planta enfrente un equipo medianamente armado. Para peor, jugadores que hace pocos meses pasaron desapercibidos en Peñarol y Nacional (caso Rodrigo Sebastián Vázquez o Jonathan Ramírez) cambian de camiseta y decretan derrotas para sus antiguos clubes.

Lo dicho: los hinchas de Nacional hace ya tiempo que se limitan a festejar las derrotas de Peñarol, y viceversa. ¿Ese proceso no debería llevarnos a humanizar al enemigo y hasta a tomarle cariño? Pues más allá de que todos tenemos un hermano, hijo, tío o amigo hincha del "tradicional rival" sin que ello nos obligue a ponerle arsénico en el jugolín durante un cumpleaños, deberíamos ser más condescendientes con ese colectivo que nos ha venido alegrando la vida (o al menos haciéndola un poco más llevadera).


¿O es que acaso la parcialidad carbonera no disfruta cuando el presidente albo Eduardo Ache sale a decir que el Parque Central es Wembley luego de que hinchas de Danubio (presumiblemente hooligans) fueran agredidos en el citado escenario? De modo análogo, los hinchas de Nacional ríen cuando Juan Pedro sale a tapar el sol de la derrota con un dedo con forma de estadio FIFA. Los jugadores, técnicos, dirigentes e hinchas de Peñarol y Nacional son una fuente inagotable de alegrías para sus rivales. Hasta se podría llegar a envidiar a los hinchas de cuadro chico, que son capaces de disfrutar por partida doble.

Mal de muchos, consuelo de unos pocos vivos
Los únicos que salen beneficiados de la radicalización son los barrabravas. Es decir, quienes ejercen el monopolio del uso de la fuerza dentro de las instalaciones de los clubes, obteniendo importantes beneficios económicos y facilidades que le son negadas al hincha de a pie.

Cada vez que se toma una decisión que impacta negativamente sobre la mayoría del público interesado en el fútbol (zonas de exclusión, separación de hinchadas, controles policiales, venta de entradas en puestos alejados espacial y temporalmente de los estadios, poner a Albín faltando quince minutos cuando vas perdiendo, etc.) se produce un pequeño triunfo de los barrabravas, que ven ampliar su radio de influencia.

En las barras no hay jefes sino referentes, porque el jefe debe hacerse cargo de los errores que pudieren cometer sus subordinados, en cambio el referente la tiene más sencilla: a él se lo convoca cuando las ovejas se descarrían y hace falta una voz de mando respetada que los ubique, que les haga entender que "esto es Peñarol" y hay que alentar sin aventarle butacas a los policías, o que "esto es Nacional" y hay que cantar sin tirarle cascotes a la hinchada rival. Imágenes como la de los granaderos siendo escoltados por referentes de la Barra Ámsterdam, o la de referentes de La Banda del Parque dando una conferencia de prensa en el Parque Central para explicar por qué habían ido a insultar a "sus" jugadores, no se olvidan más.

Divide y reinarás
Afortunadamente, el fútbol uruguayo sigue siendo lo suficientemente pobre como para no alcanzar los niveles registrados en Argentina, donde los muertos por enfrentamientos entre barras (generalmente, entre barras de un mismo club) son cada vez más frecuentes. Según el documental español producido por Canal + y protagonizado por el periodista Jon Sistiaga[i], en Argentina hay referentes de barras que ganan alrededor de 60.000 dólares por mes, lo que permite comprender por qué hay gente capaz de matar (o mandar matar) para alcanzar tamaña distinción. Controlan el estacionamiento, venden indumentaria, droga y hasta garrapiñada, organizan tours por el estadio y agreden a la hinchada rival. Todo por la misma plata.
Si la hinchada rival responde, mucho mejor. Pues los referentes de las barras argentinas (y la de nuestros equipos grandes) se alimentan de la violencia generada por los grupos que lideran, gracias a que convencieron a las autoridades del club y a la policía de que ellos son los personajes idóneos para terminar con la violencia en los estadios[ii].

Por eso, sin antagonismos presentes las 24 horas del día, sin polarización, las barras bravas pierden su razón de ser. Si dejamos (público y periodistas) de preocuparnos por lo que cantan y por las banderas que muestran o las gallinas que inflan. Si nos quedamos en casa u optamos por dejarlos solos en las tribunas cabeceras. Si los dirigentes comienzan a pedirles que paguen pasaje y entrada, o si se les niega la posibilidad de vender indumentaria con el escudo oficial del club. Si dejamos de compartir y darle "me gusta" a todas esas fotos o mensajes tan violentos como carentes de gracia y originalidad. Si todo eso sucede, algún día se aburrirán y se irán a buscar plata a otra parte.

Si fuimos capaces de terminar con otras modas llegadas desde la Argentina, como los videoclubs, los cybers y las canchas de padel, no veo que no podamos terminar también con las barras que no hacen más que aburrirnos a quienes solo queremos festejar cuando nuestro nueve mete un gol o amargarnos cuando nuestro arquero sale a cazar mariposas. 



[i] Se consigue fácilmente en youtube. Pruebe buscarlo así: "documental barras bravas Jon Sistiaga".
[ii] Nuestros clubes chicos harían bien en frenar esos movimientos de generación de grupúsculos violentos, presentes incluso en equipos que -como Defensor Sporting- tienen una historia y una masa social que poco tienen que ver con el perfil clásico del barra brava. "Porompompom, porompompom, qué pobrecito, no tiene i-phone" debería cantar la Banda Marley.

27 comentarios:

Nacho dijo...

E' así. Aplaudo de pie estas líneas, y me apeno que no lleguen a estratos superiores de nuestro fútbol, que no sé qué carajo son, pero está buena la palabra estratos.

zorro d colonia dijo...

estrato de ponerla

zorro d colonia dijo...

muy bueno Reye,excelentes líneas,dijiera el Diegote

Kurco vein dijo...

Una vez en una página de feis de Nacional a propósito de una publicación comenté solamente que no era necesaria tanta violencia a lo que me constestaron un sinnúmero de muchachos que me vaya a la puta que me parió.

Kurco vein dijo...

...y me fui. La violencia a leja a las familias del feis.

Kurco vein dijo...

m ibarra espcia dorno anda muybi en

Andrés Reyes dijo...

Gracias por tanto amor.

Kurco vein dijo...

Mencantaría entender el mecanismo que opera dentro de esa cabecita cuando se creen crases porque le mataron uno a la otra hinchada.

Diego Floyd dijo...

Un Reyes exuberante que aprovecha para pasar el chivo del blog en medio de sus columnas.
Cras de los crases

gera met dijo...

Buenismo el articulo Andres. Ahora...hay dirigentes con huevos para no darle más guita o entradas a las barras? No debe ser tán fácil, teniendo en cuenta que como bien decis les chupa un huevo amenazarte a vos, a tu flia, rayarte el auto, etc. Hay que dejarlos solos, verdad. Pero hay un largo trecho que recorrer aún. Saludos

Paul Vareda dijo...

Felicitamos al Sr Director. Debemos admitir que a pesar de nuestras diferencias póliticas y ser opositores a su régimen.....escribe bien el muy dictador.*



*Mensaje de la JMC (Juventud Movimiento Carlista)

tenent dijo...

Esta columna me llena doblemente de satisfacción.

tenent dijo...

Mensaje enviado desde mi i phone.

Puto.

Am I Evil? dijo...

Desde lo que es atrás de un ordenador es muy fácil dar lecciones de moral, pero andá a hacerte el gracioso a la Asterdan a ver si sos tan gallito denunciando esto y aquello.

Mirá que esto es Peñarol, eh! Esto es Peñarol!

Peñaroool, Peñaroool, Peñaroool!

Am I Evil? dijo...

No, la verdad que excelente Reyes.

El Maxi dijo...

Bien metida la publicidad encubierta del blog. Habría que ver si realmente la pusiste en la nota de Brecha, o si simplemente la pusiste acá para que nos creamos que está en la nota de Brecha y que de verdad te importamos.
Saliendo del putismo de todo lo anterior, es difícil pero no imposible. Leevaría unos años, pero es cuestión de proponérselo eliminar a las barras.
Tengo un amigo hincha de Juventud. Los cuadros grandes le están dando las alegrías que su propio team no le da

m_melluso dijo...

Fuera fanáticos. ..del fútbol, de la política, de las religiones

Nacho dijo...

Fuera Fanáticos de la programación de VTV

ilich nin dijo...

excelente nota, almirable realmente, al igual que Nacho estoy de pie aplaudiendo, bueno no, ahora paré para escribir. Estaría ganando el bolso, esperemos la hinchada se haga eco de estas lineas y no hagan mierda a uno de los pocos hinchas de El tanque sisley

nanodelchuy dijo...

bien, nacho, bien.

Diego Floyd dijo...

Fuera VTV de la programación de VTV

nanodelchuy dijo...

Recién pude leer toda la nota. Selente Reyes.

SK dijo...

Recomiendo hojear el libro de Gustavo Grabia: La doce, historia de una traición, la historia de la barra de Boca en Argentina.

En revista anfibia hay un adelanto sobre la interna más nueva.

http://www.revistaanfibia.com/cronica/la-12-historia-de-una-traicion

Abrazo

Ce dijo...

Ya lo dijo Kesman: "el fútbol no es para señoritas".

Ce dijo...

Aunque Kesman también fue el que se quejó cuando le dieron una pedrada en la cabeza...

No sé a qué Kesman creerle.

¿Kesman no es Kesman?

Lanchita Bissio dijo...

te faltó el puntocom!!!
Y también te habría faltado un zorro puto, y eso...pero bien igual Reies!!!

La nota? is fantastic!!
Para cuando el libro recopilatorio de las notas de Brecha?

Saul Goodman dijo...

Está en la edición impresa también el chivo