martes, 12 de noviembre de 2013

Press Start: Mondo Bizzaro

Que hay videojuegos de todo tipo y color no sorprende a nadie. Como pasa con todos los demás medios de entretenimiento (incluyo en esa categoría a libros, películas, la TV, etc) hay juegos relacionados a todas las temáticas y de todas las calidades. Así como hay juegos históricos, serios o que requieran ciertas dosis de inteligencia para poder ser superados, están los que son todo lo opuesto: bizarros, absurdos y cuya principal función es la de burlarse de todo lo establecido, pero también como “catarsis” para el jugador.

Dentro de esta última categoría encontramos el título de hoy: Postal 2. Secuela de un juego de 1998, en el que un tipo iba sencillamente matando gente a través de la ciudad sin un aparente propósito, Postal (Running with Scissors, 2003), es un juego de disparos en primera persona, y cuyo rasgo más destacable y conocido es su abusiva violencia, así como el humor negro y absurdo que los creadores depositaron en él con total intencionalidad.

Postal 2 se sitúa en la ficticia ciudad de Paradise, Arizona, hogar de The Postal Dude, Jr. El personaje que controlaremos a lo largo de cinco días (de lunes a viernes) de una semana cualquiera de su vida. A lo largo de estos días deberemos cumplir una serie de tareas que van desde “comprar leche” hasta “confesar pecados” o “curarse la gonorrea”.  Como se cumplen estas tareas dependerá del jugador, que puede hacerlo de forma relativamente pacífica, o reventándose a tiros con todo lo que se cruce, sea policía, civil, terrorista o miembro de los diferentes grupos que a lo largo de la semana, se irán oponiendo a nuestro personaje por sus acciones (que van desde ambientalistas que para salvar arboles proponen quemas de libros, hasta padres protestando contra los videojuegos violentos, que protestan dentro de un juego violento…con armas…y atacando a la gente)
Bastante gráfico...no?
Para esto el juego provee de un gran surtido de armas, y de objetos complementarios de lo más ridículo, para abrirnos camino a través de la ciudad, aunque como se ha mencionado, que tan violento uno actúa depende del jugador (el eslogan del título es, de hecho, “tan violento como tú quieres que sea”), aunque por supuesto, los habitantes de Paradise, una parodia de los peores aspectos de la sociedad estadounidense post-9/11, llena de personajes estereotipados y agresivos, harán que la cosa sea difícil.

Por supuesto, como es frecuente en estos casos, la violencia y el humor negro(que incluye desmembrar personas, orinar sobre la gente, violencia contra animales, numerosas referencias sexuales) generaron alarma y llevaron a que Postal 2 esté prohibido en varios países a lo largo del mundo, a pesar de lo cual tiene varios seguidores, se lanzó una expansión (Apocalypse Weekend, continua la historia del juego principal, con una historia más delirante y con un estilo más lineal, contrastando el aspecto libre del juego base, más similar a un GTA, por ejemplo) e incluso ha generado una película, dirigida por Uwe Boll, de la que actualmente se está trabajando en una secuela.

También hay zombies!!!

Los defensores del juego argumentan que su función es simplemente la de parodiar y caricaturizar la sociedad actual y que intentó ser una burla, aunque más allá de su estilo simple, absurdo y morboso, deja mucho en que pensar,  sobre todo en cuanto a las distintas  posturas que permiten tomar los juegos (que hay que tomarlo como eso, un juego) de este estilo.

P.D: Gary Coleman en Postal 2, un cameo de lujo:

4 comentarios:

Lanchita Bissio dijo...

Bien ahí!!! Excelente comentario, q aunque no soy consumidor de vg, te deja con ganas de entrarle (*)!!

Para cuando una expansión Montevideo?? Así vamos saciando nuestra sed de violencia contra personajes varios, como por ejemplo JC, y lo pueden usar...

Tiempo!!

Diego Floyd dijo...

Gary Coleman! qué bizarro LPM...


Because I'm black?

Fito García dijo...

entonces me compre la motosierra y ahora ando por ahi mutilando todo lo q se me acerca...

El Maxi dijo...

Gran juego para hacer catarsis. En vez de agarrarte a palos con todo lo que se te cruce en la vida real, lo haces pero en el mundo virtual