miércoles, 23 de octubre de 2013

Salada la canchita: Amigos míos, me enamoré...

¿Una buena comedia?. ¿Y romántica?... ¿Cómo... decís que hay una buena comedia romántica en colores, de menos de 50 años?.

Género jodido si los hay, pese a que a todos nos gusta reirnos y nos gusta enamorarnos. Claro que en esta vida de mierda, tenemos bastante poco de ambas cosas. Por eso, hasta al más rudo y salado de los mortales -como el autor de esta columna- se enternece y lloriquea cuando ve una película que le hace acordar a algún fato que quedó por la mitad.

La comedia, en general, es bastante menos fácil de lo que muchos creen. Es fundamental, sobre todo, el ritmo y la noción de tiempo. No hay género que soporte menos el estiramiento de la historia, la repetición innecesaria o la pérdida de interés en el medio del relato. Pero si la temática es sobre la pareja, la cosa se complica porque no es para cualquiera -y menos en estos tiempos mucho menos ingenuos que el de nuestros padres y abuelos- divertir sin caer en el empalague masivo o en la guaranguería rastrera.

Salada la canchita, una columna que siempre trae merca de primera, presenta un clásico moderno que quizás muchos mozalbetes no conocen: Cuando Harry conoció a Sally (1989). Dirigida por el irregular Rob Reiner y libretada -fundamental- por la finada Nora Ephron, tiene a una pareja protagónica que terminó de cuajar una comedia permanentemente ingeniosa, clásica, efectivamente realizada, que es mucho más que su famosísima -y muy graciosa- escena del orgasmo fingido. Harry y Sally se conocen, rivalizan y se pelean durante años pero se siente atraídos de alguna forma aunque tengan otras parejas por el camino y crean estar mejor si se alejan. Lamentablemente, la copia es doblada, viste como es YuTub.

No termino de ponerme de acuerdo si Billy Cristal (Harry) es gracioso o no. Tiene un aire medio mariconiento que no me simpatiza pero es más creíble haciendo de tipo común -y se siente más cercano a uno, claro- que los Georges Clooneys, Ryans Goslings o Brades Pittes de este mundo. La Meg (*) Ryan (Sally) está aquí para comérsela con chimichurri: es una muñequita, está que se parte, terriblemente simpática, ingeniosa y divertida. Sólo le falta el carné de Racing para ser perfecta.

Eso fue entonces: ahora se pilló, se trabaja una super star, se siliconó hasta la credencial y se convirtió en una vieja ridícula que no se da cuenta que ya no va a volver a ser joven. Ya nadie la llama para ninguna película. Una lástima, Meg, fue bueno mientras duró.

(*) Se llama Margaret Mary Emily Ann. Fue una sabia decisión usar un seudónimo más corto.     



Y para los ansiosos que no son capaces de verse toda la película, la escena final con un subtitulado como debe ser.

Premio aparte para el que sepa como sigue la canción -un tanto añeja- mencionada en el título.

17 comentarios:

zorro d colonia dijo...

amigos mios me enamore
por fin me espera una mujer
una mujer con quien soñar
y compartir el ancho mar
del porvenir

Fito García dijo...

Hermosa pelicula. Discuti con alguien alguna vez q me dijo q era una porqueria (sin haberla visto) solo porque estaba meg ryan. La perdone solo porque es mi suegra

zorro d colonia dijo...

bien Faga,pero discrepo en lo que se refiere a la Meg,yo le sigo entrando como el Chavo a la torta de jamón:a dos manos y sin convidar

zorro d colonia dijo...

Fito,seguro te convenció con la cena

eleBennet dijo...

Preciosa colugna, Faga. Vot sí Meg Ryan, particularmente en Tienes un e-mail, con Tom Hanks

Alvaro Fagalde dijo...

Bien, Zorrete, esa era la cancion.

Qué viejo que sos

Alvaro Fagalde dijo...

Fito: Yo esa a mi suegra no se la banco.

Gracias, Ele. Vamo arriba Boquita.

Andrés Reyes dijo...

Yo para mí que el Billy Cristal es crá. No sabría decir por qué, eso sí.

La canción sigue así:

"Amigos míos,
me enamoré.
En la bailanta,
me la enrosqué.
Tenía un aire,
de no sé qué.
Era votante,
de Volonté.

Ay, ay, ay,
yo me la ensarté.

Ay, ay, ay,
yo no sé por qué".

LaSordaDeMierda dijo...

Creo que nunca la ví, tendré que esperar a que canal 10 la pase en festival de cine. Y la voy a ver solo porque la recomiendan en esta* columna. Nunca fui de darle crédito a las comdias románticas, por no decir que me parecen una poronga.

Fito García dijo...

zorro: obvio que fue con la cena.

faga: vos porque nunca probaste lo que cocina.

si, soy facil y me vendo por buena culinaria, y que???

Laura Prieto dijo...

jajajaja

Kurcovein dijo...

Siempre nos cayó mal billycrystal.

Alvaro Fagalde dijo...

Sorda: no es por nada, pero por q no la ves acá? (*)

Mauro M. dijo...

Las comedias románticas son una mierda, con escasas excepciones. Esta es una. Bien Fagalde. Comparto que es una pena lo de la gran Meg, esta destrozada por causa de las cirugías. Supo ser un bombón, con esas caritas angelicales que ratonean al que venga.

Diego Floyd dijo...

El que se mete con Meg se mete conmigo, los espero de a uno manga de chetos

Alvaro Fagalde dijo...

Otra excepción sería "Nothing Hill", me parece a mí.

Mauro M. dijo...

El lado luminoso de la vida es un mix entre comedia romántica y drama con gran sentido del humor, pero sin duda es otra excepción en el rubro. Nothing Hill no esta mal, también hay algunos detalles que tienen su encanto.