miércoles, 27 de junio de 2012

El chavo la cagó


En los últimos días hemos recibido un sinfín de comentarios acerca del pase del entrenador Chavo Díaz (lo llamaré así porque yo, al igual que Alarcón, desconozco su nombre de pila), de filas violetas a tricolores. 

Por un lado aparecen los que están enojados con el tipo porque dejó a Defensor “en banda” para irse a Nacional a cambio de unos morlacos, cuando al parecer había asegurado que se quedaba, tenía contrato firmado, y había programado el trabajo de acá a fin de año.

Por el otro están los que piensan que el tipo hizo bien. Para ellos, el fútbol es una actividad económica más, y así como nadie le fue a reclamar a Juan Carlos Scelza cuando se fue del 4 al 10 en los años 90 (porque seguramente le pagaban más, o porque el 10 era una mejor pantalla, nunca mejor dicho), nadie puede reclamarle ahora al citado entrenador, que en Nacional ganará más plata y lo verá (y acaso puteará) más gente.

A mi juicio, todos tienen algo de razón. Pero algo, solamente.


El presidente de Defensor de apellido Prato (tampoco sé su nombre de pila) se ofendió hasta las lágrimas porque decía tener contrato firmado con Díaz y un semestre de trabajo organizado. Tiene razón. Ahora, el entrenador anterior (Repetto de apellido) también tenía contrato firmado y probablemente también tenía organizado el semestre cuando fue cesado por el propio Prato. Es decir, el hecho (la ruptura de un contrato) quizás debiera ser igualmente censurable (si es que lo es), sea quien fuere quien tome la decisión unilateral de terminar el vínculo.

El presidente de Nacional Ricardo Alarcón también amagó con ofenderse, sin que quedara claro por qué. ¿No hubiera sido más sensato que el hombre confesara “y sí, la verdad que con tal de no juntarme con De León era capaz de traer al Chino Salvá”? Al menos todos aquellos que no tendríamos mayor interés en juntarnos a hablar con el gran patriarca (más que nada por miedo a perder una vista si se le llega a dar por revolear el poncho colorado) lo entenderíamos perfectamente.

Porque ni siquiera veo el problema de ofrecerle un contrato mejor a un técnico que ya tiene un contrato vigente. Pasa todo el tiempo. A la figura máxima del fútbol uruguayo (Álvaro Recoba) le acaban de ofrecer una fortuna por ir a jugar unos partidos a su madre patria, y el tipo tenía contrato con Nacional. Nadie propuso retirar a nuestro embajador en la China por eso (acaso porque son nuestro segundo socio comercial). Pero el tipo se negó, quizás porque tiene más dólares en el banco que Díaz, quizás porque ya no maneja su lengua materna. Pero lo cierto es que el tipo se quedó y le salió bien, del mismo modo que si se hubiera ido se hubiera generado un consenso en cuanto a que es un gordo pesetero, pechofrío, y andá a jugar a Peñarol con el Tony.

Análogamente, si alguien estuvo realmente mal, fue el Chavo. No por haberse ido a Nacional (capaz que el tipo es flor de bolso, o que quiso hacerle el gusto al abuelo cual Estoyanoff). Sino por todo lo que pasó después. 

Primero dijo que se fue porque Defensor no lo cuidó, porque no le dio lo que él esperaba. ¿Pero qué sos, Chavo? ¿Un “térnico de fóbal” o una novia confundida?

Pero acto seguido encajó que le hubiera sido imposible rechazar la oferta de Nacional, y que hablaría muy mal de él como profesional decirle que no a un desafío semejante. ¿O sea que si mañana te viene a buscar el Ajax te vas sin cuestionártelo por más contrato que tengas, incluso antes de un clásico o un día antes de debutar en esa Copa Sudamericana que nos dijiste que pensás ganar?

Vamo’arriba, Chavito. No nos subestimes. Te fuiste a Nacional y te chupó un huevo Defensor, del mismo modo que a Defensor le hubiera chupado un huevo tu contrato y tu plan de vida si te ocurría perder cinco partidos seguidos. Te iban a echar como echaron al Nico Repetto (no estoy seguro de que sea ese el nombre de pila, pero me suena de algún lado), y los mismos hinchas que hoy sienten que los defraudaste, hubieran sido los primeros en insultarte y pedirte que te fueras, si es que aún te restaba algo de dignidad. 

El problema con una mina que deja a un tipo para irse con vos, es que nada te pone a resguardo de que el día de mañana no pueda reincidir. Si una mujer lo hace y te encaja “Raúl, me vine porque Armando no me supe cuidar. Además, hablaría muy mal de mí como mujer el dejar pasar una oportunidad de estar con un hombre tan exitoso y con tanta plata como vos, amor mío”, desconfiá. 

Porque los Alarcones de hoy son los Pratos del mañana.

14 comentarios:

Lucho dijo...

Esto es muy bueno: http://www.youtube.com/watch?v=I8Jvt4oBi8g

De lo mejor de TPLMP

Sinca Bellos dijo...

Perfeto

Kᴜrcovein dijo...

Yo no te pido la luuuunaaa...yo solo quiero el contraaatooo...hoy yo te dejo violeta y me voy a la mierda para Nacional...

dejamuchacho dijo...

Arriba director, muy bueno!!!!!!!

Andrés Reyes dijo...

Gracias, chicos. Les quiero.

Andrés Reyes dijo...

El video es de la época en la que Conrado no se había vendido al BID.

zenytt dijo...

y, como dijimos aca en este mismo blog, eh?, el programa de Waldo trato/tratara en su mesa el tema del chavo diaz a nacional... justo despues de analizar que es lo que pasa entre moria casan y andrea rincon...

fede wainstein dijo...

que es esto de gente que le da pa delante al bolainas de reyes?? y a demás le dicen director???
TODOS PUTOS

Andrés Reyes dijo...

Por fin alguien que pone los puntos sobre las íes cual Lalo.

gordoguti dijo...

Y donde entra Julio Rios en todo este lio?

Dobleveo dijo...

acabo de leer esto, una joyita.

Dobleveo dijo...

y me alegra que al menos Lucho haga click en el comentario del día.

Ese era otro blog compañero, acostumbrese a lo que hay.

Nacho dijo...

Notable

faraón dijo...

Tormentas con matracas.